Calidad de vida


¿Qué entendemos por calidad de vida?


"El progreso no es sólo crecimiento económico. Medir el progreso más allá del PIB exige tomar en serio la opinión de la gente. Para ello se requiere, por un lado, una amplia discusión sobre qué aspectos de la calidad de vida deben ser considerados como parte del progreso social y como objetivo de las políticas públicas, y cuáles no. Por otro lado, se requiere un esfuerzo sistemático de medición de las opiniones y percepciones individuales sobre las variables más importantes que afectan la calidad de vida. Los gobiernos de los países desarrollados están impulsando ambas tareas. Es hora de que los gobiernos latinoamericanos también lo hagan" 1.

 

La calidad de vida en la ciudad en la cual vivimos o en la cual pasamos gran parte de nuestro tiempo, ya sea trabajando o estudiando es fundamental para el desarrollo tanto individual como social. Aunque el término calidad de vida puede significar diferentes cosas para la gente, existe un reconocimiento de que es un concepto que se construye socialmente, que es multidimensional y que no es estático. Las visiones multidimensionales abogan por ir más allá del ingreso como determinante de la calidad de vida de las personas y, en consecuencia, involucran conceptos más amplios y exigentes como las necesidades humanas fundamentales de Max Neef, et al. (1991), las libertades instrumentales de Sen (2004), los dominios de Rodado y Grijalba (2001) y las dimensiones humanas del PNUD (2002)2.

El programa Medellín Cómo Vamos -MCV- entiende la calidad de vida como un concepto dinámico referido específicamente al acceso efectivo a un conjunto de bienes y servicios básicos por parte de la población, y a la percepción que sobre su propio bienestar y el de su comunidad tiene la gente. Además, en el concepto se integran los derechos y deberes de los ciudadanos y las obligaciones del Estado.

En otros términos MCV entiende la calidad de vida en dos dimensiones que se complementan y permiten un análisis más integral del bienestar de la ciudadanía. De un lado, la dimensión objetiva, que alude a un conjunto indicadores que dan cuenta del acceso a bienes y servicios básicos, entre los cuales está una educación de buena calidad y que promueva valores; salud de calidad con menos mortalidad y morbilidad y con mejor nutrición; servicios públicos con instalaciones adecuadas y acceso continuo; vivienda digna en áreas adecuadas; un medio ambiente sano, con poco ruido, buena calidad del recurso hídrico, baja contaminación del aire y visual, áreas verdes accesibles y manejo adecuado de basuras; espacio público suficiente, en buen estado, apto para la recreación, el deporte y la cultura; movilidad vial ágil, segura, económica y productiva; seguridad ciudadana fuerte que genere confianza en la ciudad; ciudadanía responsable, respetuosa, solidaria y proactiva; excelente gestión pública y atención al usuario, así como una economía productiva que permita la creación de más y mejores empleos.

De otro lado, se toma en cuenta la dimensión subjetiva, que alude a la percepción de la ciudadanía sobre diversos aspectos que afectan su bienestar y que no necesariamente están correlacionados de forma directa con las condiciones objetivas. Esta dimensión se obtiene a través de una Encuesta de Percepción Ciudadana, que contrata anualmente el programa con una firma de reconocida trayectoria, representativa para las seis zonas urbanas de la ciudad, tres niveles socioeconómicos y por sexo.

Pese a que existen algunos sectores que son escépticos frente a la percepción ciudadana, cada vez existe un mayor consenso, gracias a investigaciones de científicos sociales en las últimas tres décadas, de que el análisis del bienestar debe ser complementado con la percepción de la gente sobre temas clave como la calidad del transporte público, el medio ambiente, el ruido, la seguridad3 , el estado de la salud, la movilidad vial4; la satisfacción con el nivel de ingreso, la felicidad, la movilidad social5 (Gaviria, 2007,2008), entre otros.

Estas percepciones son el complemento del análisis de las condiciones objetivas de los individuos y no pueden señalarse como su sustituto. Como bien afirma Sen, es más factible identificar a un individuo con un bajo estándar de vida contemplando si el carece de una casa decente, de comida adecuada, o de cuidado médico básico, en lugar de contemplar simplemente si él se siente infeliz o frustrado6.


Otra visión de la calidad de vida.

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1 “Medir el Progreso” Eduardo Lora. Tomado de: http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=41734. Fecha de ingreso: 16 de junio de 2008.
2 Las necesidades humanas de Max Neef comprenden la subsistencia, la protección, el afecto, el entendimiento, la participación, el ocio, la creación, la identidad y la libertad. Las libertades de Sen incluyen las oportunidades económicas, las libertades políticas, los servicios sociales, las garantías de transparencia y seguridad protectora. Los dominios de Rodado y Grijalbo incluyen el nivel de vida (lo económico), las condiciones de vida (lo social), el medio de vida (lo ambiental), y relaciones de vida (lo mental). Las dimensiones humanas del PNUD incluyen una vida larga y saludable, el nivel educativo y un ingreso suficiente para tener acceso a los bienes básicos. (Véase documento anexo al final)
3 Lora,  Eduardo “Medir el Progreso” Tomado de: http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=41734. Fecha de ingreso: 16 de junio de 2008.
4 Gamboa, Luis Fernando y José Alberto Guerra (2006) “Una evaluación estática y dinámica de los cambios en calidad de vida en Colombia durante 1997-2003” Revista Economía del Rosario. Bogotá. 9 (2).pp. 125-159. Y Santa María, Mauricio (2008) “El sector salud en Colombia: resultados, retos y regulación”. Presentación en la segunda cátedra del Centro de Pensamiento Social. Medellín, 16 de julio de 2008. Tomado de: http://www.proantioquia.org.co/publico/novedad.php?newid=257. Fecha de ingreso: 5 de agosto de 2008.
5 Gaviria, Alejandro (2007) “Bienestar subjetivo y percepciones en Colombia” Presentación en el evento de inauguración del Centro de Pensamiento Social. Medellín, agosto de 2007. Y Gaviria, Alejandro (2008) “Medellín Cómo Vamos” Tomado de: http://www.medellincomovamos.org/publicaciones/descargas/MCV-%20Alejandro%20Gaviria.pdf. Fecha de ingreso: 20 de junio de 2008. 
6 Gamboa y Guerra (2006), p.133.