El comportamiento del mercado laboral de Medellín y el área metropolitana en 2016 fue similar al de 2015, con un menor ritmo de generación de empleos y, en consecuencia, una tasa de desempleo que vuelve a presentar un leve incremento, posiblemente como consecuencia de un contexto macroeconómico menos favorecedor en el que la economía colombiana se vio afectada por la caída de los precios del petróleo, el fenómeno del Niño, un paro camionero extendido y la inflación resultante de estos dos últimos hechos. Esto contrasta con el mayor dinamismo del mercado laboral observado en el período 2010-2014, producto de un mejor desempeño de la economía nacional y la consiguiente mayor ocupación.


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Desempleo

Medellín y la región metropolitana cerraron el 2016 con una tasa de desempleo de 10,7%, prácticamente similar a la observada en 2015 (10,6%), y equivalente a 214.000 personas desocupadas entre las 2.007.000 que integran la fuerza laboral de la región, según reportó el Dane. Comparativamente, la tasa de desempleo local superó la de Colombia, que fue 9,2%, y también la de las 23 ciudades y áreas metropolitanas, que fue 10,2%, ubicándose en el lugar once entre estas.

Desempleo en Medellín

Fuente: elaboración propia con base en datos del Dane

Esta tasa de desempleo, levemente superior a la del año anterior, coincide con el estancamiento que desde 2014 se observa en la reducción del desempleo, contrastante con la tendencia de descenso que presentó el indicador entre 2010 y 2014. Este comportamiento puede tener origen en el contexto de desaceleración de la economía del país que presenta, desde 2015, menor crecimiento en el Producto Interno Bruto, como consecuencia de la disminución en los precios de las materias primas, que constituyen el principal producto de exportación de Colombia, así como una moderación en la demanda mundial. Además de esto, en el nivel local es importante considerar que 2016 fue el primer año de las administraciones municipales actuales por lo que, es factible que las decisiones de contratación e inversión se hayan retrasado debido al proceso de empalme y asunción de funciones por parte de las nuevas alcaldías, lo que pudo haber repercutido en la creación de puestos de trabajo. De hecho, en 18 de las 23 ciudades y áreas metropolitanas que incluye el Dane en su reporte, se presentaron incrementos en la tasa de desempleo.

Generación de empleo

Al igual que la tasa de desempleo, la tasa de ocupación también tuvo un comportamiento relativamente estable: al cierre de 2016 fue de 58,3%, inferior en 0,4 pp a la de 2015 (58,7%) y equivalente a 1.793.000 ocupados. Por ramas de actividad las que mayor proporción de ocupados concentraron fueron el sector comercio, restaurantes y hoteles, 29%; los servicios comunales, sociales y personales, 21%; y la industria manufacturera, 20%. Esta composición se ha mantenido estable en los últimos tres años.

Empleo de Medellín por sectoresFuente: elaboración propia con base en datos del Dane

Ahora bien, aunque estas ramas concentraron las mayores proporciones de trabajadores, fueron otros sectores los responsables de la creación de nuevos puestos de trabajo: la construcción generó 12.000; las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler generaron 9.000 y transporte, almacenamiento y comunicaciones generó 6.000. En contraste, las que más destruyeron puestos de trabajo fueron servicios comunales, sociales y personales y la industria manufacturera, con 12.000 y 4.000 puestos de trabajo menos que en 2015.

En lo que respecta a las posiciones de los ocupados, en 2016 el 60% pertenecía a la categoría empleado particular y el 28% a la categoría cuenta propia. Cabe resaltar que la categoría de mayor aumento fue la de empleado particular, con 26.000 puestos, mientras que las categorías que presentaron descensos fueron dos: en primer lugar, la de empleados domésticos, con 9.000 puestos de trabajo menos que en 2015 , posiblemente por el hecho de que este tipo de trabajo tiene una demanda más elástica, esto es más sensible a variaciones en el “precio” del trabajo, como la ocasionada por la obligatoriedad en el pago de la prima a los empleados domésticos, resultante de la Ley 136 de 2015. La otra categoría que disminuyó fue la de empleados del gobierno, con 4.000 puestos menos que en 2015, en consonancia con el argumento de la contratación pública mencionado previamente.

Participación en el mercado laboral

Para 2016, la Tasa Global de Participación (TGP) llegó a 65,3%, inferior por 0,4 pp a la TGP de 2015 que fue de 65,3%. Luego de crecer de manera sostenida desde 2006, la participación en el mercado laboral de la región ha sufrido un leve revés, explicado porque el grupo de los inactivos creció en mayor cuantía que la población económicamente activa, integrada por los que deciden ofrecer su trabajo en el mercado laboral (ocupados y desocupados), generando una menor presión sobre el mismo.

De manera específica, para 2016 la población de inactivos fue de 1.067.000 personas, lo que representó un aumento absoluto de 27.000 personas que no tienen empleo ni lo están buscando, esto es 3% más que en 2015. En términos de composición, para 2016 la mayor proporción de esta población se dedicaba a oficios del hogar (41%), seguidos por los estudiantes (32%) y luego el grupo de otros (26%), que comprende a los incapacitados permanentes para trabajar, rentistas, pensionados, jubilados y personas que no les llama la atención o creen que no vale la pena trabajar. En términos generales, esta composición se ha mantenido desde 2010.

Calidad del empleo

El subempleo y la informalidad pueden utilizarse como medidas de la calidad del empleo, puesto que el primero registra la inconformidad laboral derivada de la percepción de condiciones inadecuadas en el trabajo , mientras que el segundo está asociado a las características de un empleo no decente . Considerando que aún no están disponibles las estadísticas relacionadas con la informalidad en el trabajo, se presentan aquí las referentes a subempleo.

Para 2016 en Medellín A.M., la tasa total de subempleo fue de 35,3%, lo que significa que, de cada diez personas ocupadas en la región, entre tres y cuatro no están conformes con su trabajo. Este dato representa un leve cambio en la tendencia que desde 2012 era al descenso, pues se ubica por encima de la tasa de subempleo de 2015 (34,2%).

Este leve incremento se explica porque aumentaron los trabajadores que, estando inconformes con su empleo, no realizan ninguna acción para cambiarlo (subempleo subjetivo), pasando de 24,0% en 2015 a 25,5% en 2016. En contraste los trabajadores inconformes que realizaron acciones concretas para cambiar de empleo se redujeron, pasando de 10,2% en 2015 a 9,8% en 2016.