Recientemente hablábamos sobre la formación técnica y tecnológica en Medellín y sobre la hipótesis de que la cada vez mayor participación de ocupados con esta formación pueda estar impactando positivamente la distribución de los ingresos. La búsqueda de una educación pertinente pasa, aunque no exclusivamente, por el aprender a hacer, y allí la educación orientada al trabajo -EOT- merece atención.

La semana pasada presentamos los resultados de una investigación sobre este particular. Algunos resultados importantes que destacan a Medellín en el contexto nacional son una mayor titulación técnica o tecnológica de la población joven, lo que parece estar incidiendo en que la tasa de ocupación sea mayor frente a la de los bachilleres.

Medellín tiene una de las mayores participaciones de la formación técnica en la educación media, 31,8% en 2015, casi nueve puntos porcentuales por encima del promedio de las ciudades de Bogotá, Cali, Manizales y Cartagena; y obtuvo mejores resultados en las pruebas Saber 11.

Lo anterior es positivo para la ciudad, pero no puede dejar de lado el mayor desafío identificado y es la necesidad de que Medellín jalone un proceso de aseguramiento de la calidad de las instituciones EOT. Esto permitiría avanzar en la propuesta de la Alcaldía de una media tecnológica articulada a las instituciones de educación superior y la de estructurar un sistema de educación superior.

Conozca aquí el resumen completo de la mesa de trabajo sobre educación orientada al trabajo con el análisis dedicado a nuestra ciudad: Medellín debe reconocer la Formación para el Trabajo desde la universalidad

Educación para el trabajo