El pasado 19 de abril tuvo lugar el foro “Por un Valle de Aburrá con aire limpio”, organizado por El Colombiano con el apoyo de otras entidades. El evento consistió de dos secciones; en la primera, participaron instituciones nacionales que intervinieron en relación con la contaminación del aire, sus principales fuentes y sus consecuencias para la salud, a nivel nacional, mientras que en la segunda sección participaron instituciones del ámbito local, y plantearon sus puntos de vista frente a la contaminación del aire en el Valle de Aburrá. En esta sección, participaron el alcalde de Medellín, el presidente de la fundación Proantioquia, el director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la academia y la dirección de Gas Natural de Empresas Públicas de Medellín. La principal conclusión de este espacio fue que en el Valle de Aburrá tanto la ciudadanía como las instituciones públicas y los empresarios están convencidos de la importancia de establecer medidas, en el corto plazo, tendientes a la reducción de emisiones, tanto vehiculares como industriales. Estas medidas van desde la instalación de estaciones de carga para vehículos eléctricos, el aumento en el número de puntos de control de emisiones por parte del Área Metropolitana y la modernización de la flota de buses, hasta estrategias de mejoramiento de la eficiencia en las emisiones industriales.

Conozca aquí las conclusiones de la primera parte del foro

La primera presentación de este bloque fue la del Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez. El Alcalde hizo referencia a la importancia de que la contaminación del aire se haya convertido en una preocupación ciudadana. Aseguró que, gracias al ejercicio de medición y divulgación, tanto de la Alcaldía de Medellín como del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la ciudadanía se preocupa e incide más activamente en la formulación de las medidas para combatir la contaminación. En cuanto a las políticas, mencionó el aumento de los puntos de medición de contaminación por fuentes móviles por parte del Área Metropolitana, la solicitud a Ecopetrol para mejorar los combustibles reduciendo su contenido de azufre, la chatarrización de más de 20 volquetas de propiedad del municipio con más de 34 años de antigüedad y el aumento en los requisitos para los vehículos que utilicen los proveedores de la Alcaldía de Medellín.

Otras medidas mencionadas por el alcalde Gutiérrez fueron la futura construcción de 180 kilómetros de ciclorruta en el Área Metropolitana, de los cuales 80 corresponden a Medellín, así como la realización de un pacto entre empresas y entidades públicas para la reducción de emisiones industriales. El Alcalde se refirió, además, al papel de Empresas Públicas de Medellín en el fomento de la movilidad eléctrica mediante la instalación de estaciones de servicio para la carga de vehículos eléctricos. Finalmente, resaltó el esfuerzo colectivo de los diez alcaldes de los municipios del Valle de Aburrá en la toma de decisiones conjuntas, y afirmó que, de 20 puestos de control de la contaminación por fuentes móviles en el Valle de Aburrá, se espera subir a 50 puestos y, adicionalmente, aumentar en seis unidades el número de estaciones de medición de la calidad del aire, con el ánimo de tener cobertura residencial.

Rafael Aubad, presidente de la Fundación Proantioquia, se refirió a la contaminación por fuentes fijas. Afirmó que no puede tratarse la actividad productiva de la región con los mismos parámetros que se utilizan para la movilidad, siempre que las consecuencias económicas de restringir la movilidad del transporte particular son menores a las de restringir la actividad productiva. Consideró que, mientras que las personas pueden tener distintas opciones para sus desplazamientos habituales, este no es el caso de las plantas de producción, que no cuentan con formas alternativas de producción y, en algunos casos, suspender la emisión de contaminantes significa necesariamente dejar temporalmente de producir. Aubad afirmó que desplazar industrias del valle de Aburrá a regiones cercanas representa mayores costos ambientales derivados del mayor flujo de vehículos realizando viajes más largos, y que el desplazamiento de las industrias a zonas alejadas de la región impacta negativamente el desempeño económico y el empleo en el Valle de Aburrá. En esa medida, reflexionó sobre la necesidad de dos estrategias: una de planeación integral del territorio, que permita la reubicación industrial en condiciones adecuadas que minimicen los costos económicos y ambientales, y otra de reconversión tecnológica industrial, para reducir las emisiones de hornos, calderas y demás fuentes de emisión externa industrial.

El Director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Eugenio Prieto, se refirió en su presentación al Plan Integral de Gestión de la Calidad del Aire PIGECA, así como a medidas en curso para el mejoramiento de la calidad del aire, y al Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial PEMOT. En cuanto al PIGECA, el Director afirmó que se propone mantener las concentraciones de PM2.5 por debajo de niveles dañinos para la salud humana, con una reducción del 74% de las emisiones estimadas a 2030 por fuentes móviles, y del 62% en las emisiones estimadas por fuentes fijas, y que, de no tomar las medidas del plan, se estima que a 2030 las emisiones de PM2.5 se tripliquen y se dupliquen las de CO2. Además del PIGECA, el Director anunció, en el marco de la modernización del transporte público colectivo en el Valle de Aburrá, la conversión del 90% del parque automotor de buses en las rutas integradas al sistema integrado de transporte a tecnología Diésel Euro 4, y a la formulación del PEMOT, actualmente en curso.

Oscar Mesa, doctor en hidrología, profesor e investigador de la Universidad Nacional de Colombia, presentó sus apreciaciones sobre la calidad del aire en el Valle de Aburrá. Señaló que el fenómeno Meteorológico El Niño afecta negativamente la calidad del aire, por lo que la condición crítica de la contingencia atmosférica de 2016 fue peor que la observada en 2017. En contraste con lo señalado por Marta Lucía Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud, quien afirmó que actualmente no podía hablarse de un orden de causalidad entre la contaminación del aire y el deterioro de la salud humana, el doctor Mesa señaló que, a pesar de que la atribución del riesgo de muerte por enfermedades no contagiosas asociado con la contaminación aérea sea probabilística, es un tema preocupante que amerita la intervención.

La última presentación del foro fue la de Empresas Públicas de Medellín. Carlos Arturo Díaz, vicepresidente de Gas de EPM, subrayó la importancia de que se haya ampliado la red de estaciones de servicio de gas natural vehicular y la transición a gas de los buses que actualmente funcionan con diésel. Mencionó distintos proyectos de expansión de las estaciones de Gas Natural Vehicular, especialmente en la subregión de Urabá, encaminadas a la transformación técnica del transporte de carga y la conectividad entre la costa atlántica y la costa pacífica mediante sistemas de carga con combustibles más limpios y de menor costo. Finalmente, resaltó la existencia de experiencias de transformación productiva, de Carbón o ACPM a gas, en las instalaciones industriales del Valle de Aburrá, así como la necesidad de trabajar mancomunadamente entre las entidades públicas y privadas con una visión de largo plazo.