El pasado viernes 14 de julio se realizó el segundo espacio de Mesa de Trabajo con el Alcalde, donde la administración analizó el Informe de Calidad de Vida de Medellín Cómo Vamos de 2016. Este espacio existe desde el 2013, con resultados muy positivos para la ciudad, pues en él se propicia un diálogo constructivo. En esta ocasión el señor alcalde hizo el análisis desde las recomendaciones del Informe y con visión de territorio, un enfoque que hay que aplaudir.

La evolución de este encuentro muestra que cada vez el análisis está más centrado en los resultados de la gestión pública sobre la calidad de vida de los ciudadanos, y menos en gestión exclusivamente, y esa justamente la motivación principal del quehacer de Medellín Cómo Vamos.

En contraste con la reducción de transferencias de EPM al municipio en 2016, Medellín podría contar en los próximos años con un aumento sustancial de recursos para inversión social, con base en las proyecciones que hace el alcalde, de las transferencias de EPM, dadas las utilidades esperadas con la entrada en operación de Hidroituango. Esto configura un desafío importante, en tanto la destinación de esos recursos debe ser pensada de forma estratégica y, como lo expresó el alcalde Gutiérrez, la ciudad no cuenta con un banco de proyectos que facilite esta tarea. En consecuencia, es menester profundizar sobre los retos más estructurales de la ciudad, que están en la base de la inequidad, abrir un diálogo participativo y definir como ciudad cuáles serán los mejores proyectos.

El alcalde mostró de forma reiterada las apuestas territoriales de su gobierno, insistiendo en la buena práctica de invertir más en las comunas y corregimientos de menores condiciones de vida, tendencia que viene desde que se empezaron a medir las condiciones de vida multidimensionales hace ya más de diez años.

La tarea ahora es aprovechar el mayor conocimiento del territorio, para profundizar en las necesidades a resolver y cerrar las brechas en las condiciones de vida que aún persisten, y sobre lo cual fue insistente el alcalde. Pero este desafío no solo compromete al gobierno municipal sino también al sector privado y a todas las organizaciones que trabajan para mejorar las condiciones de vida de las personas en Medellín. Parafraseando a Samuel Azout: no hay fórmulas para acabar con la inequidad y la pobreza, se hace barrio por barrio, persona a persona. En este enfoque hay que acompañar a la Administración.

Publicado en el Colombiano el 17 de julio de 2017