Actualización: 13 de febrero de 2017  

¿Cómo vamos en pobreza y desigualdad?

Dentro de la nueva agenda global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los objetivos 1 y 10 están relacionados con la pobreza y la desigualdad. Así, el objetivo 10 alude a “Reducir la desigualdad  en y entre los países”. De acuerdo con la ONU (2016) dentro del objetivo se han planteado metas a 2030 como “ lograr progresivamente y mantener el crecimiento de los ingresos del 40% más pobre de la población a una tasa superior a la media nacional;  potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición y garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de los resultados, en particular mediante la eliminación de las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y la promoción de leyes, políticas y medidas adecuadas a ese respecto”

Por su parte, el objetivo 1 alude a “Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo”  y de acuerdo con la ONU (2016) entre las metas a 2030  incluidas en este objetivo están: “erradicar la pobreza extrema para todas las personas en el mundo, actualmente medida por un ingreso por persona inferior a 1,25 dólares de los Estados Unidos al día, y  reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones con arreglo a las definiciones nacionales”.

La desigualdad está entre los asuntos que mayor preocupación reviste en las ciudades, especialmente cuando está aparejada con situaciones de pobreza y pobreza extrema. Al constituirse en objetivo de política pública tener sociedades menos desiguales, es un imperativo contar con mediciones objetivas que permitan diagnosticar, intervenir y monitorear permanentemente los logros acorde con las metas planteadas en cada caso.

El Departamento Nacional de Estadística -DANE- viene midiendo anualmente un indicador de desigualdad de ingresos para el país y para las principales áreas metropolitanas; dicho indicador es el índice de GINI[1], el cual es expresión de la desigualdad en el  resultado de una variable crítica como son los ingresos de las personas y los hogares.  Este indicador es un reflejo de diversos factores que terminan afectando la capacidad para obtener un resultado que por definición es “deseable” en la medida en que permite a las personas acceder a un conjunto de bienes y servicios que impactan positivamente su calidad de vida y, en últimas, su bienestar. A su vez, estas capacidades están afectadas por las oportunidades a las que tienen acceso las personas para acumular capital humano, crear y consolidar redes de apoyo, para fortalecer habilidades innatas, para interactuar y aportar socialmente, entre otros.

En el periodo 2012-2015, Medellín y su área metropolitana -Medellín A.M- mostró una reducción del 2,2% en el índice de GINI, pasando del 0,5 a 0,489, esto implica una menor concentración del ingreso de los habitantes de Medellín A.M al finalizar el periodo en cuestión.  Esta reducción fue similar a la experimentada por el promedio de las trece áreas metropolitanas, y a excepción de Bogotá, la cual sufrió un leve aumento, fue la menor reducción en relación con las principales ciudades del país. . En el caso del Índice Multidimensional de Condiciones de Vida -IMCV, mostró una reducción en las brechas entre comunas, entre 2012 y 2014, último año disponible, de 2,5%. La reducción de la brecha en el IMCV estuvo jalonada en mayor medida por los avances en reducción de desigualdades en escolaridad e ingresos.

En cuanto a la pobreza y la pobreza extrema, ambas mostraron reducción durante el periodo 2012-2105;  en el caso de la primera se redujo casi un 20%, nivel similar al de las 13 áreas metropolitanas, ubicándose en 14,3% en 2015, en el caso de la segunda la reducción fue menor e inferior a la obtenida por el promedio de las tres áreas, ubicándose en 3,3% en 2015.  Medellín, junto con Bogotá son las ciudades de mayor inversión pública en atención a población vulnerable, Medellín invirtió en promedio un 8,5% anual del presupuesto total de inversión, de los cuales un 43% se destinaron a la atención integral a la primera infancia. En cuanto al crecimiento poblacional, se tiene que 2015 terminó con la menor proyección de crecimiento poblacional con 0.95% y una reducción apreciable en el desplazamiento neto reportado, con 7.886 como promedio anual, por debajo en casi 3.500 personas menos frente al promedio de los últimos diez años. Preocupa que el índice de envejecimiento de la población viene en aumento y se ubicó en 2015 en 1,79, frente a 2,1 en 2012, ejerciendo mayor presión, entre otros,  sobre la vulnerabilidad de los hogares y el sistema de seguridad social.

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Informe de Indicadores Objetivos sobre Cómo Vamos en: Desigualdad, pobreza y demografía, 2012-2015 1.21 MB 533 Descargas

En este informe se describe y analiza la evolución para el periodo 2012-2015  en...

[1] un índice de cero implica la perfecta igualdad, esto es, que todos los individuos tienen el mismo ingreso, y un índice de uno implica la perfecta desigualdad, es decir solo un individuo posee todos los ingresos en un tiempo de análisis dado.