Medellín viene apostando, desde antes de tener la política nacional de Cero a Siempre, a la atención de los niños menores de cinco años, a través del programa Buen Comienzo.

Este programa se gestó desde hace más de 10 años, partiendo del diagnóstico de que el 71% de la primera infancia de Medellín vivía en condiciones de vulnerabilidad. A 2015, el programa atendió a 75.850 niños menores de cinco años, cubriendo un 72% de los menores en dicha condición.

Aunque hemos ganado mucho con esta atención, pues ya está demostrado que la inversión más rentable es la que hacemos en los primeros años de vida de las personas, aún quedan tareas pendientes: universalizar la atención, mejorar la calidad y evaluar de forma permanente los logros para garantizar los impactos deseados.

Retomando estos y otros desafíos, recientemente se firmó el Pacto por la Primera Infancia en Medellín, el cual contiene 14 compromisos que involucran a la Alcaldía, las entidades prestadoras del servicio, los sectores público y privado en la garantía del desarrollo integral de la primera infancia.

Del total de compromisos, vale la pena resaltar que se vincula a las familias para que sean parte activa del proceso, y es que, sin ellas, cualquier política de atención puede quedar truncada. Se promueven Comunidades Protectoras, haciendo un llamado a la corresponsabilidad. Por último, en el componente de educación inicial, se busca una atención con calidad, promoviendo habilidades, hábitos y valores que logren el desarrollo integral de nuestra primera infancia. Enhorabuena por este Pacto.

Publicado en el Periódico ADN Medellín el 9 de noviembre de 2016

Porque los niños se merecen un buen comienzo