Desde antes de que el país le apostara estratégicamente a la primera infancia, Medellín había dado pasos importantes, siendo pionera en el país. De cada 100 pesos invertidos en la población vulnerable de la ciudad, casi 50 pesos se invierten en la primera infancia, esto es, en niños y niñas menores de seis años. En 2016, se invirtieron 140 mil millones en la atención integral de esta población.

Resaltando, en primer lugar, las bondades de las apuestas tanto de la Política Pública nacional de Desarrollo Integral de la Primera Infancia de Cero a Siempre y de la Política Pública de Medellín y su programa Buen Comienzo, esta semana abordamos en una mesa de discusión los desafíos que aún permanecen.

En caso de la política nacional, aunque se ha avanzado en un sistema de información niño por niño, hasta ahora se ha centrado en la primera infancia atendida por el ICBF, sin que se constituya aún en un sistema único que permita identificar las principales brechas en el desarrollo de todos los niños y niñas en el país. En el ámbito local, se han identificado retos en materia de evaluación de la calidad de la oferta institucional y su impacto sobre el desarrollo integral de los niños, una mayor articulación para el tránsito exitoso de la educación inicial con la educación regular y una mayor articulación con los oferentes privados. Más adelante compartiremos los resultados de esta mesa.

Publicado en el Diario ADN el 4 de octubre de 2017

Primera infancia en Medellín