El 9 de noviembre de 2016 en el auditorio del Banco de la República en Medellín se llevó a cabo el Seminario Reflexiones sobre Empleo y Desarrollo Social para Colombia, dando cuenta de los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por la sucursal desde el año 2006. Las áreas de interés están divididas en dos grandes frentes de trabajo: Ciclo de vida y calidad de vida, pobreza y desigualdad, con temas como mercado laboral colombiano; protección social, atención a la Primera Infancia y embarazo adolescente; economía del crimen; educación y formación para el trabajo; calidad de vida y pobreza; y servicios públicos domiciliarios.

En el evento, Carlos Gustavo Cano, codirector del Banco de la República afirmó que en una sociedad tan desigual como la nuestra, la medida de desarrollo debe ser más compleja que el ingreso per cápita, por lo que resaltó la importancia de la descentralización de la investigación del Banco de la República en varias sucursales del país, impulsada por el gerente general José Darío Uribe, en torno a temas de corte social, territorial, comercio internacional y próximamente temas agrarios.

Mercado laboral colombiano

Hugo López, exgerente de la sucursal Medellín del Banco de la República y actual profesor e investigador de la Universidad Eafit, presentó una síntesis sobre los estudios realizados por esta sucursal sobre economía laboral y sus principales hallazgos.

Así, los estudios concentrados en el tema de distribución del ingreso y calidad del empleo muestran que, desde que hay cifras sobre el mercado laboral (1984), se evidencia un sesgo por el empleo moderno contra el empleo no calificado, resultante en mayor desigualdad salarial e incrementos de la informalidad. De esta manera, una de las recomendaciones en torno a esta problemática fue concentrarse no solo en elevar el acceso a la educación, sino en mejorar considerablemente la calidad de la formación.

En cuanto a la calidad del empleo, López señaló que al evaluar de manera general la calidad del empleo en Colombia, con medidas más amplias que la informalidad como las escalas de equivalencia por calidad del empleo, se encuentra que el 62% de la ocupación del país es de buena calidad y, reduciendo el total del empleo del país a empleos de calidad equivalente se muestra que la población ocupada se reduce al 30%.

En lo que respecta a los estudios relacionados con el salario mínimo y la reforma laboral, López destacó que estos demostraron que el incremento del salario mínimo afectó el poder de compra de los más pobres, actuando como una medida regresiva de la distribución del ingreso. Por otra parte, el investigador afirmó que en los estudios referentes a la movilidad laboral se encontró que en la última década hay una tendencia creciente de movilidad laboral, siendo el empleo asalariado un expulsor neto hacia el desempleo y la informalidad. Además, al estimar el futuro laboral esperado de los colombianos, manteniendo las condiciones actuales, se tendría que solo la población más educada accederá a coberturas de pensión. Los datos mostrados fueron alarmantes para las personas que no tienen educación superior, sólo un 1,4% que hoy cotizan en prima media se pensionarán, mientras que sólo un 1,6% de quienes no tienen educación superior se pensionarán en el régimen de prima individual.

Por su parte, Jairo Núñez, investigador de Fedesarrollo, en el marco del modelo de ciclo de vida, manifestó que hay tres instituciones que juegan un papel muy importante en la vida de una persona: la educación, el mercado laboral y el sistema pensional, y que a su vez en Colombia terminan reforzando las inequidades. Lo que sucede en los primeros años de vida de una persona es determinante de lo que sucederá en términos laborales en los próximos 30 años de esa persona y este período es, a su vez, determinante de lo que sucederá con su protección pensional.

Agregó que hay enormes iniquidades en el sistema educativo con coberturas bajas en la educación inicial, deserción en la media y un acceso desigual a la educación superior, pues solo pueden acceder a ella quienes gozaron de educación de calidad. Luego, estas inequidades del sistema educativo pasan a convertirse en inequidades del sistema laboral pues solo la población que accedió a las instituciones educativas de mejor calidad es la que obtiene mejores trabajos y mejores salarios.

Protección social y atención a la Primera Infancia

Lina Cardona, investigadora del Banco de la República, presentó los principales resultados de dos investigaciones, una evaluación de impacto realizada por el Banco a una de las modalidades del programa Buen Comienzo y el análisis de los determinantes del embarazo adolescente. Respecto a la primera, se encontró que las estrategias tempranas locales de atención a la Primera Infancia tienen efecto de corto plazo como mejoras en el peso y la talla al nacer y efecto positivo en la continuidad escolar, aunque se destacó que el efecto del programa es heterogéneo y depende de la exposición temprana al programa y la asistencia y compromiso con el mismo.

En cuanto a la segunda, los investigadores concluyeron que el grupo social y los pares con los que las adolescentes se relacionan tienen un efecto importante en la decisión de ser mamás. La explicación para lo anterior es que entre las decisiones tomadas por las adolescentes se alejen más de la de sus pares les genera más insatisfacción o pérdida de bienestar. Así, por cada año que el grupo de pares de la adolescente decida postergar la maternidad, la adolescente en cuestión puede postergar la suya hasta 0,7 años. Además, las mujeres con algún tipo de educación terciaria postergaban hasta tres años la decisión de tener su primer hijo. Dados estos resultados, las implicaciones de política no fueron tan contundentes.

Orazio Attanazio, profesor del University College London comentó la investigación en torno al embarazo adolescente, no sin antes destacar la labor investigativa adelantada por el Banco en estos últimos diez años, exaltando que los tópicos y metodologías están en la frontera investigativa mundial e instó a seguir trabajando en ella; En el tema del embarazo adolescente precisó que es necesario medir la percepción de las adolescentes, saber las razones para sus comportamientos. Según Attanazio, existe evidencia positiva de que se puede reducir el embarazo adolescente promoviendo cambios de comportamientos, y estos, a su vez, dependen del contexto cultural.  En este sentido, se requieren estudios originales que midan actitudes y creencias y cómo estos cambian los comportamientos.

Al finalizar su exposición hizo referencia a la economía política de las intervenciones sociales. En su opinión, las políticas sociales no son fáciles. La razón detrás de ello es que para los políticos es muy difícil proponer nuevas formas de intervenir, y es allí donde cobra importancia que los funcionarios técnicos, los filántropos, los académicos, las fundaciones, impulsen conjuntamente esos cambios en la política.

Por su parte, Germán Jaramillo, director ejecutivo de la Fundación Éxito y propulsor de la evaluación de impacto de la estrategia de algunas mejoras introducidas a la atención de los hogares infantiles del ICBF, algunas de las cuales fueron promovidas por la Fundación, recordó las dificultades para llevar a cabo la evaluación de impacto, e instó al gobierno nacional a realizar con la mayor prontitud posible la Encuesta Nacional de Situación Nutricional –ENSIN– pues la última data de 2010 y a la hora de evaluar estos últimos años de trabajo articulado no hay cómo hacerlo.

Ximena Peña, profesora de la Universidad de los Andes, por su parte, exaltó la innovación social que ha caracterizado a Medellín y valoró el seguimiento realizado por el Banco a dichas políticas. Instó a hacer un trabajo mayor de difusión con el ánimo de que muchas buenas prácticas pueden ser replicadas en otras ciudades del país.

Economía del crimen

Christian Posso, investigador del Banco de la República, se refirió a los resultados de las investigaciones sobre los efectos del crimen en la valorización de la vivienda y la satisfacción con la vida; los factores que determinan la probabilidad de que los adolescentes y jóvenes adultos se conviertan en criminales y; las políticas contra el crimen.

Encuentran que la seguridad termina afectando el valor de las viviendas, siendo un efecto más alto para el estrato seis; las personas que viven en dicho estrato están más dispuestas a pagar mayores valores de la propiedad si los entornos son más seguros. Pero la seguridad no termina afectando la satisfacción con la vida. Por el contrario, en el caso de la percepción de seguridad encuentran que, si afecta la satisfacción con la vida, especialmente cuando la persona ha sido víctima de u robo.

Los resultados de estas investigaciones fueron comentados por Gustavo Canavire, director del CIEF de la Universidad EAFIT y Juan Carlos Duque, coordinador del Doctorado en Economía de la Universidad EAFIT, quien señaló que el gran problema de Medellín es la segregación espacial de las condiciones socioeconómicas.

Educación y formación para el trabajo

En educación, Carlos Medina reiteró los resultados eficientes en las pruebas de logro para Medellín frente a otras ciudades del país, siendo peor la situación en las instituciones oficiales frente a las no oficiales. Investigaciones como la que se realizó al programa de becas PACES demostraron resultados positivos, con lo cual instó a pensar más en estrategias que permitan dar subsidios a la demanda en la educación. En el caso de Bogotá, los colegios en concesión han demostrado sus bondades, pero lamentablemente estos resultados no son similares en el caso de estrategias como los colegios de cobertura en Medellín. Se podría pensar en encontrar lugares de la ciudad donde no hay suficiente oferta pública, y se pueda convocar a colegios privados de calidad que puedan administrar el servicio educativo.

En el caso de la formación para el trabajo, también aseguró que iniciativas como Jóvenes en Acción han sido exitosas, de acuerdo a evaluaciones de impacto.

Costas Meghir, profesor de la universidad de Yale, comentó los resultados anteriores y señaló la importancia de la educación como motor de crecimiento y desarrollo económico. De acuerdo con su criterio, la educación debe ser pensada como un proceso que inicia desde el nacimiento, en ese orden de ideas, no es suficiente con pensar la calidad de la educación como un momento en el ciclo de vida. Inicia con la intervención temprana a la primera infancia. Frente a los factores determinantes de la calidad de la educación, expresó que la calidad de los maestros importa, pero la calidad de estos no está relacionada con características observables obvias. Con lo cual no está claro que hacer para mejorar la calidad de los maestros.

Otra variable de interés es la razón maestro/estudiantes, la cual con cierta probabilidad podría afectar positivamente, siempre y cuando el tamaño de la clase fuera suficientemente grande; lo cual en algunos países no aplica, por ejemplo, en Estados Unidos.

Sobre las diferencias entre sector público y privado señaló que los estudiantes se eligen de forma distinta, y esto depende de variables tanto observables como no observables. Así las cosas, se debe profundizar en las razones detrás de las diferencias que aún permanecen, y ojalá obtener mediciones de valor agregado por las instituciones educativas.

Sugirió como estrategias para mejorar la calidad de la educación, la introducción de la competencia, y la mejora de los salarios de los profesores para atraer a la gente más talentosa.

Otros temas abordados en el seminario fueron la calidad de vida y la pobreza donde Francisco Lasso, investigador del Banco de la República, resaltó la importancia de mejorar el Sisbén como mecanismo de focalización, pues, aunque no presenta errores de exclusión, es decir, todos los que requieren la atención, la reciben, si presenta errores de inclusión, es decir, se termina atendiendo a personas que no requerirían el servicio del Estado. Esto se da por incentivos de las personas a omitir información relevante para acceder a los subsidios.

El último tema tratado fue el de los servicios públicos domiciliarios, específicamente la estratificación y sus efectos sobre el valor de las viviendas. Al respecto Leonardo Morales, investigador del Banco de la República, afirmó que la estratificación y los subsidios a los servicios públicos asociados a ella han logrado distorsionar los precios de las viviendas. Las consecuencias es que lo que un hogar puede recibir por concepto de subsidios a lo largo del tiempo, podría ser perdido por el valor más alto que tendrían que pagar si quieren acceder a una vivienda en los estratos sujeto de subsidios. Desde el punto de vista del bienestar general, los subsidios terminan ocasionando una pérdida de bienestar irrecuperable superior al 10% del monto total de los subsidios, con lo cual sería preferible otorgar subsidios directos a los hogares, sin que se relacionen con el consumo y valor de los servicios públicos, y los hogares podrían optar por el uso que consideren más adecuado de estos recursos. Jorge Barrientos, profesor de la Universidad de Antioquia, comentó los hallazgos y sugirió al Banco liderar una discusión en el ámbito nacional en torno a la necesidad de buscar otros mecanismos distintos a la estratificación para otorgar subsidios, y este podría ser el valor catastral de los inmuebles.

Finalmente, los participantes en el evento sugirieron algunas propuestas o temas de investigación que el equipo del Banco de la República en Medellín puede incluir en sus ejercicios. López señaló que en el tema del mercado laboral es importante ampliar el análisis al sector rural, ya que tradicionalmente las investigaciones se han limitado al sector urbano. Carlos Esteban Posada afirmó que se deberían estudiar los efectos de la institucionalidad laboral colombiana en el producto por trabajador para una generación y también fue enfático en la necesidad de considerar no solo las problemáticas asociadas a la población pobre del país, sino también en las de sus hijos y las generaciones venideras. Por su parte, Rafael Aubad, presidente de Proantioquia, pidió al Banco retomar de nuevo los estudios sobre finanzas públicas territoriales, que aportarían mucho en la coyuntura que vive el país y la región.