La primera infancia tuvo un espacio de análisis privilegiado, el pasado 3 de octubre se realizó un diálogo sobre la política pública de desarrollo integral a de la Primera Infancia De Cero a Siempre y el programa Buen Comienzo que permitió conocer los avances y retos en cuanto a la atención integral a la primera infancia en el país y el municipio de Medellín. Esta mesa de trabajo se organizó en alianza con Fundación Éxito, Fundación Sofía Pérez de Soto, el programa privado Medellín Cómo Vamos y la Fundación Proantioquia.

Medellín Cómo Vamos tiene dentro de sus estrategias de seguimiento a la calidad de vida en la ciudad realizar mesas de trabajo temáticas. En este caso los invitados fueron la directora del Programa Buen Comienzo, Camila Gaviria Barreneche, y el Director de Primera Infancia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF, Juan Carlos Buitrago.

Primera infancia en Colombia y Medellín

El objetivo de la mesa de trabajo se centró en identificar los avances y desafíos de la política pública de desarrollo integral a la primera infancia en el país y del programa Buen Comienzo en Medellín.

A propósito, en la última mesa de trabajo, llevada a cabo en abril de 2015, se identificaron desafíos en materia de sistemas de información múltiples y dispersos, que no permiten responder preguntas cómo las siguientes: ¿cuántos son los niños que en la ciudad de Medellín -o cualquier otra ciudad en el país- no están siendo atendidos de forma integral? ¿aquellos quiénes son atendidos, por cuánto tiempo lo son a lo largo de un año y por cuánto tiempo no son atendidos, y qué implicaciones puede tener, de acuerdo con las modalidades de atención, en el desarrollo de los menores?; asimismo, la necesidad de avanzar en el trabajo con las familias en pautas de crianza y la formación de agentes educativos. En el caso particular de Buen Comienzo, además de lo anteriormente enunciado, se planteó la necesidad de trabajar en unos lineamientos de la atención, que permitan mayores días de atención para los niños y quedó pendiente una propuesta de evaluación de costos de una atención en condiciones similares desde los cero años hasta los ocho años (tercero de primaria).

Asimismo, retomar aspectos relevantes de discusión que siempre están en la agenda de política en torno a sí el programa Buen Comienzo ha avanzado en convertirse en la estrategia de atención a la primera infancia de todos los niños de la ciudad; cómo ha fortalecido su estrategia de calidad con componentes como el desarrollo de planes de mejoramiento por parte de los oferentes; y, por último, cómo se ha fortalecido en los últimos años la institucionalidad del programa en el sentido de liderazgo, capacidad ejecutiva y fortalecimiento financiero y que avances ha tenido en los procesos de seguimiento, monitoreo y evaluación del programa en sus diferentes modalidades de atención.

La mesa tuvo participación del asesor de la Consejería Presidencial de Primera Infancia, Camilo Peña Porras, de miembros de organizaciones sociales que prestan servicios a la primera infancia como la Fundación Las Golondrinas, Fundación Ximena Rico, Fundación de Atención a la Niñez, -FAN, Fundación Carla Cristina, El Comité Privado de Asistencia a la Niñez, PAN, Fundación Fraternidad, universidades y colegios, algunos funcionarios de las secretarías de salud y educación, además de profesionales pertenecientes a las entidades aliadas organizadoras de la mesa.  El análisis empezó por conocer los avances de cada programa, luego se concentró en una sesión de preguntas de otros expertos pertenecientes a autoridades locales y nacionales, fundaciones y organizaciones sociales. Este fue un espacio previo a la presentación del Informe de Seguimiento a la Primera Infancia en Medellín, preparado por Medellín Cómo Vamos en alianza con las instituciones organizadoras de la mesa de trabajo, que se presentará el 30 de noviembre.

Principales resultados de la mesa

Política Pública de Primera Infancia De Cero a Siempre

Camilo Peña destacó la importancia de la promulgación de la Política Publica de Desarrollo Integral de Primera Infancia -PPPI- en 2016 pues esta les aporta sostenibilidad a los esfuerzos realizados hasta ahora en materia de desarrollo integral. Recordó que la política pública se inspiró en los avances de las ciudades de Bogotá y Medellín. Destacó también que con la PPPI se avanzó también en tener un lenguaje común que antes no se tenía, por ejemplo, cuando se prioriza el desarrollo integral. Esto ha permitido también tener una postura que permite conseguir avances con mayor rapidez.

La Ruta Integral de Atenciones -RIA- incluida en la PPPI es la materialización de la política en los contextos locales, en los territorios, donde viven los niños y niñas. Allí se consignan más de 180 atenciones, pero se han priorizado para el seguimiento ocho atenciones, a saber: registro civil de nacimiento, afiliación a salud, vacunación, valoración y seguimiento nutricional, educación inicial, pautas de crianza, acceso a libros y colecciones culturales, seguimiento de crecimiento y desarrollo. De acuerdo con un diagnóstico de la situación de la primera infancia los territorios deben priorizar acciones dentro de la RIA.

Aunque están identificados los principales retos de la primera infancia en el país, ahora el mayor desafío es responder sobre los ¿cómo?

Frente al desafío identificado en la mesa de discusión del año 2015, en cuanto a la carencia de un sistema único de información de la primera infancia, Peña expresó que en la actualidad se cuenta con un sistema con información niño a niño, con más de un millón de registros. No obstante, precisó que tiene limitantes como que hasta ahora sólo se reflejan allí los niños y niñas en primera infancia atendidos por el ICBF. Además, es un sistema que no es autónomo en el sentido de que es un sistema donde confluyen diversos sistemas de información relacionados con las realizaciones que plantea la PPPI, con lo cual el sistema arrastra todas las debilidades de los otros sistemas de información que lo nutren. Aseguró también que es necesario tomar en cuenta los hallazgos que se puedan derivar de la información del sistema, pues se carga información trimestralmente, y hay algunos indicadores que pueden tener una lectura apropiada en cualquier momento del tiempo como lo relacionado con educación, pero no otros como los de vacunación o crecimiento y desarrollo, con lo cual el sistema debe ser analizado con cautela. Adicionalmente, resaltó que por diversos problemas en la plataforma técnica en la actualidad el sistema está desactualizado, y se cuenta con información para finales de 2016, pero ninguna correspondiente a 2017. Apenas hasta noviembre se podrá contar con información actualizada. También advirtió que aún falta un terreno importante para que el sistema se convierta en un generador de alertas en cuanto a la vulneración de derechos de los niños y niñas.

Por su parte, Juan Carlos Buitrago, el director de primera infancia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, destacó el papel central de la Comisión Intersectorial para la Atención Integral a la Primera Infancia, conformado por la Presidencia de la República, que preside y coordina la Comisión, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, el Departamento de Prosperidad Social, la Unidad de Atención y Reparación a las Víctimas, Coldeportes, el Departamento Nacional de Planeación y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF.

De acuerdo con la PPPI al ICBF le corresponde un doble papel, como ente rector, articulador y coordinador del Sistema Nacional de Bienestar Familiar -SNBF y como entidad encargada de generar línea técnica y prestar servicios directos a la población que les corresponde.

Así, según Buitrago, el ICBF promueve el desarrollo integral de la primera infancia en cinco frentes: atención a niños y niñas, formación y cualificación de agentes educativos, calidad en la atención, ambientes de calidad para el desarrollo integral y movilización social para transformar imaginarios.

Destacó que en 2017 el país está realizando una inversión histórica en la primera infancia con $4 billones. Con estos recursos el ICBF ha atendido 1.909.232 niños y niñas en todo el país, de los cuales, 1.236.100 ya hacen parte del modelo de atención integral que promueve la Política, mientras 673.132 son atendidos tradicionalmente (madres comunitarias).

Buitrago también resaltó que están trabajando en una nueva modalidad que estaría operando en el año 2018, denominada Preescolar integral que busca llevar la atención integral al nivel de transición.

En su concepto la inversión histórica en primera infancia se puede perder y debe haber una fuerte movilización social para defender lo conseguido hasta ahora, influenciando la definición del Plan de Desarrollo Nacional en 2018.

Al ser consultado por los retos que en su concepto permanecen en relación con el desarrollo integral de la primera infancia expresó que se ubican en cuatro frentes: 1) Gestión territorial y de política para la sostenibilidad y apropiación territorial; 2) Calidad y pertinencia de la atención en cuanto a la flexibilidad y la valoración del desarrollo integral -ECVD y EAD- ; 3) la movilización social para incidir en la definición de planes de gobierno presidenciales y la definición del plan nacional de  desarrollo y para promover alianzas público-privadas y cooperación internacional; 4) seguimiento, evaluación y gestión del conocimiento donde se enfatiza en la importancia de afianzar el sistema de seguimiento niño a niño  como herramienta de gestión, además de tener una agenda de evaluación y gestión del conocimiento de mediano y largo plazo y la evaluación de la política de primera infancia de Cero a Siempre.

Buen Comienzo

La directora del programa Buen Comienzo expresó que mientras en los últimos años hubo una preocupación por aumentar la cobertura del programa, esta administración ha enfocado esfuerzos en mejorar la calidad, pues en su concepto hay universalización en la atención a la primera infancia.

Destacó como avance en 2017 que el convenio con el ICBF migró de una perspectiva de aportar recursos para atender niños y niñas a un convenio que define claramente que el propósito es la aplicación de la política pública de desarrollo integral de la primera infancia.

El convenio con el ICBF tiene cinco líneas y permitirá una inversión en la primera infancia en 2017 de $157.000 millones [17.000 millones más frente a 2016 en pesos corrientes], de los cuales el ICBF aporta el 28%. Con este convenio se espera que se fortalezca la implementación de la PPPI en Medellín.

La directora expresó en cuanto a la cobertura, que su compromiso se centra en l consignado en el Plan de Desarrollo como metas de la atención del Programa. En ese sentido, destacó que a agosto se estaba cumpliendo en un 99% la atención a los niños y niñas con 74.770 niños atendidos integralmente, por su parte, en el caso de las madres gestantes y lactantes se había alcanzado un 80% de la meta con una atención de 9.543 mujeres.

Además de recordar las cuatro modalidades de atención y sus principales características, la directora Gaviria destacó como avances el Fortalecimiento de Centros Educativos Privados que llegará a 38 centros y 4.238 niños y niñas, que quisieron participar. La idea es apoyar los procesos de atención psicosocial y poder levantar información de caracterización que permita recabar información con la cual no se cuenta en la actualidad pues estos centros educativos no tienen obligatoriedad de reportar información de niños atendidos que sean menores a los tres años. Se espera poder contar a diciembre con la primera información. Este fortalecimiento es posible gracias al Convenio con el ICBF.

En cuanto al desafío enunciado en 2015 en torno a la evaluación del programa, Gaviria expresó que actualmente el Banco de la República y la universidad Eafit trabajan en el diseño de una metodología de evaluación, que será presentada el próximo 20 de octubre.

Sobre los lineamientos de atención, que también fueron destacados como un desafío en cuento podían ser un obstáculo para la calidad y continuidad de la atención de los niños y niñas, la directora de Buen Comienzo destacó que trabajan en hacer unos lineamientos mucho más sencillos que terminen impactando positivamente no sólo a los niños y niñas sino también a los agentes educativos. El jardín infantil Lusitania será el piloto para esos nuevos lineamientos.

También avanzan en la consolidación de información sobre los egresados de Buen Comienzo que se ha denominado como Generaciones Buen Comienzo. El interés central es destacar el tránsito exitoso de estos niños y niñas, una vez pasan de Buen Comienzo a la educación regular. En la actualidad cuentan con información de 662 egresados.

Frente a la intervención de Buen Comienzo se hicieron algunos comentarios por parte de los asistentes. En relación con la cobertura del programa, se cuestionó que, pese a que el programa ha venido reduciendo los puntos de corte del Sisbén para la focalización, e incluso en 2017 no exige puntaje en el Sisbén, no se puede hablar de cobertura universal de la atención pues ninguna de las cifras respalda dicha afirmación. Adicionalmente, si efectivamente Buen Comienzo propiciara la universalización no tendría en la actualidad cómo responder a la demanda, tomando en cuenta que hay 175.000 niños y niñas en primera infancia en la ciudad y los cupos de atención de Buen Comienzo ascienden a 85.000, aproximadamente, por lo que el concepto y metodología propuesto por el programa para lograr la universalización  podría poner en riesgo la atención de los niños más vulnerables de la ciudad, al limitar el presupuesto asignado, dada una población objetivo mayor.

En cuanto a la observación realizada en la mesa en cuanto a la reducción en los últimos años en los días efectivos de atención en las distintas modalidades de atención, la directora de Buen Comienzo precisó que en 2016 la Fundación Éxito aportó recursos por más de $200 millones para poder tener más días de atención para los niños y niñas en algunas modalidades. Esto permitió que este año arrancaran desde la segunda semana de enero hasta la primera semana de diciembre. Frente a la pregunta de qué pasará con la sostenibilidad para una atención de estas características, la directora expresó que la Alcaldía allegará los recursos necesarios para garantizar la atención de enero a diciembre.

En cuanto al sistema de información de Buen comienzo se consultó a la directora que conexión tiene con indicadores de salud y de nutrición. Gaviria aseveró que los datos de vacunación se los otorga el programa a la Secretaría de Salud, pero que no hay conexión del sistema de Buen Comienzo con indicadores de salud y nutrición[1]. En ese sentido, el sistema no sería capaz de generar alertas cuando los niños y niñas están en situación de riesgo.  Se evidenció entonces la necesidad de fortalecer el sistema de información del programa.

El mensaje final que dejó Camilo Peña fue la necesidad de fortalecer el programa Buen Comienzo evidenciando de un lado su impacto sobre la primera infancia en la ciudad, es decir, el impacto sobre el propósito final de la política pública de primera infancia que es promover su desarrollo integral. Para ello es fundamental entender que el rol del programa tiene un límite y que se debe trabajar de forma intersectorial como lo establece la política pública, ello significa que la Secretaría de Educación tienen un papel, pero también otras dependencias de la Alcaldía como la Secretaría de Salud, la Secretaría de Inclusión Social y Familia, el Inder, Metrosalud, la Secretaría de Cultura, entre otros, que deben evidenciar el trabajo articulado en pro de la primera infancia, y que lamentablemente no se vio reflejado en la mesa. Peña aseguró que es importante que al programa Buen Comienzo le vaya bien, porque estas apuestas regionales son los ejemplos que mostrar frente al éxito o no de la implementación de la política pública nacional.

Finalmente, el 28 de noviembre de 2017 se presentará el Informe de Seguimiento a la Primera Infancia en Medellín, realizado por Medellín Cómo Vamos, bajo la alianza con la Fundación Éxito, Fundación Sofía Pérez de Soto y la Fundación Proantioquia. Esta presentación abierta al público se llevará a cabo el Salón Fabricato de la Universidad EAFIT en horas de la mañana.

[1] Vale la pena anotar que de acuerdo con un informe técnico sobre el sistema de información de Buen Comienzo para el periodo 2011-2015, éste permite construir indicadores de estado nutricional, con base en la información reportada en el sistema de peso y talla, como peso para la talla, talla para la edad y peso para la edad y prevalencia de desnutrición y exceso.  Con lo cual en lo que habría que profundizar es cómo esa información es usada para generar alertas y acciones en la atención oportuna a la primera infancia.