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Vivienda y servicios públicos
El acceso a la vivienda es entendido como un aspecto fundamental para mejorar el bienestar de las personas y constituye una parte crucial dentro del análisis de la calidad de vida, en tanto contribuye al desarrollo de potencialidades, la ampliación de capacidades, los mejores procesos de socialización y la acumulación de riqueza.
El programa Medellín Cómo Vamos le hace seguimiento a la vivienda mediante indicadores como déficit de vivienda en los estratos uno a tres, número de personas que reportan tener vivienda propia y la percepción ciudadana sobre la oferta de vivienda para comprar y arrendar frente a la capacidad de pago de las personas.
Más que un techo bajo el cual vivir, una vivienda digna comprende una serie de características como la privacidad, el espacio suficiente, la seguridad física y de la tenencia y una infraestructura básica que comprende la disponibilidad y calidad en servicios como agua, energía, saneamiento, básico, eliminación de desechos y recolección de basuras. Por ello, Medellín Cómo Vamos también le hace seguimiento a los servicios públicos en la ciudad, dado que estos tienen un impacto directo sobre a la calidad de vida de sus habitantes.
Al respecto el programa hace seguimiento usando indicadores de cobertura de los servicios públicos domiciliarios y de satisfacción de la ciudadanía frente a los mismos, incluyendo además la satisfacción con los servicios de telefonía móvil y los servicios bancarios.
Haga clic aquí para ver algunos de los indicadores utilizados.
¿Cómo vamos en vivienda y servicios públicos?
De acuerdo con los principales indicadores analizados por el programa tenemos que:
En cuanto al hábitat en la ciudad, en 2009 el déficit cuantitativo de vivienda de Medellín fue de 48.078 unidades habitacionales. Menor que en años anteriores para los estratos dos y tres, pero creciente para el estrato uno. Se registran avances en cuanto a la política pública de vivienda en Medellín, especialmente en lo relacionado con la coordinación institucional tanto entre lo local y lo nacional como entre el sector público y privado por medio del Instituto Social para la Vivienda y el Hábitat en Medellín, y la planeación participativa. Sin embargo, esto no es suficiente para atender la problemática de ocupación ilegal e irregular y de acceso a vivienda digna para los más pobres.
En servicios públicos Medellín se destaca en el país por altas coberturas y buena calidad de sus servicios básicos, pero el número de desconectados es elevado y mayor que el de 2008. Durante 2009 se destaca la aprobación del mínimo vital de agua gratuito para la población más necesitada, del cual se beneficiaron 10.000 familias y a 2011 se espera llegar a un total de 45.000.
Se destacan como retos la generación de estrategias que permitan el acceso efectivo de la población más pobre a la Vivienda de Interés Social, especialmente la del estrato uno. Fortalecer la institucionalidad y la gobernabilidad para frenar la ocupación irregular e ilegal del territorio, en especial en las zonas que han sido objeto de políticas de reasentamiento de la población. Además, fortalecer los procesos de acompañamiento social a la población reasentada, con especial énfasis en cuanto a las alternativas de ingresos para asumir los nuevos gastos a los que se enfrentan y a los problemas de la convivencia en propiedad horizontal.
Frente a los servicios públicos, la ciudad debe avanzar hacia una mayor difusión de las estrategias diseñadas por Empresas Públicas de Medellín para el control de los consumos de servicios como la energía y la telefonía, que permitan disminuir el número de desconectados en la ciudad y la región.
Ahora, respecto a la percepción sobre la vivienda y los servicios públicos se tiene que más de la mitad de los habitantes de la ciudad reportan tener vivienda propia, pese a esto y a que se reconoce la labor tanto del sector público, como del privado, la oferta de vivienda para comprar o arrendar no se percibe como suficiente ni, adecuada por la mayoría de personas.
Se observan aumentos significativos en las personas que reportan tener acceso desde su residencia a gas domiciliario, telefonía móvil, internet y televisión por cable.
Finalmente la percepción frente a los servicios públicos indica que la ciudadanía tiene un nivel alto de satisfacción con todos ellos, excepto con los servicios bancarios y financieros.
Para ampliar la imagen, haga clic sobre ella.
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