El 15 de noviembre de 2017 El Colombiano organizó el Foro de Ecomovilidad, un encuentro para hablar de cómo y por qué la región metropolitana debe buscar alternativas de movilidad que no deterioren el medio ambiente. En el foro participaron 12 profesionales representantes de instituciones públicas y privadas, cada uno aportó sus ideas desde diferentes puntos de vista. Piedad Patricia Restrepo, directora de Medellín Cómo Vamos, fue invitada a participar en este foro para hablar de las implicaciones de la situación actual de la región en sus ciudadanos.

El Foro de Ecomovilidad, un cuento bien pedaleado, contó con la moderación de Carlos Cadena Gaitán, coordinador académico del Centro de Estudios Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT. El primer objetivo de este encuentro fue revisar cómo la movilidad de la ciudad influye en la disminución de la calidad de vida en el Valle de Aburrá. El segundo objetivo fue revisar las acciones de la administración pública y los ciudadanos orientadas a una movilidad más limpia y eficiente.

El ministro de transporte, Germán Cardona, abrió la charla presentando el panorama de la movilidad en Colombia. Actualmente el parque automotor del país tiene 13.166.792 vehículos que emiten más de 20.071.729 toneladas de CO2 al año. La subdirectora de movilidad del Área Metropolitana del Valle de Aburrá complementó este panorama anotando que a la región ingresan 140.000 nuevos vehículos cada año, o sea 389 cada día. Según Tobón, está claro que la solución no sería entonces construir más vías, pues se tendrían que entregar 2 kilómetros cada día, lo que significaría invertir $4.000 millones diarios. En contraste, según el Informe de Calidad de Vida de Medellín, en esta ciudad se construyeron 36,95 kilómetros/carril en 2016 y 33,8 kilómetros/carril en 2015. Según la subdirectora, el imaginario de un grueso de la población de que la ciudad moderna es aquella que está dotada de infraestructura para que todos los automotores transiten sin problemas está fuera de alcance, de hecho, ese imaginario debe cambiar pues no es viable. La respuesta está en el transporte no motorizado y público, concluyó Viviana Tobón.

Alejandro Echeverri, director de Urbam, también participó en la charla y complementó este panorama destacando la migración que se está dando hacia la motocicleta como medio de transporte, lo que tiene importantes implicaciones en la salud pública por la alta tasa de accidentalidad y mortalidad de estos vehículos. En Medellín, fallecieron 123 conductores o pasajeros de moto en accidentes de tránsito en 2016, en promedio entre 2008 y 2016 han muerto 119 conductores o pasajeros de moto cada año en Medellín.

El impacto sobre la salud

Según el Inventario de emisiones atmosféricas del Valle de Aburrá (2015), 80% de los gases contaminantes provienen de fuentes móviles. Esto va ligado al aumento al total de los vehículos que circulan por Medellín cada año, que pasaron de ser 1.055.540 en 2013 a 1.204.273 en 2016. Igualmente se relaciona con el aumento de las emisiones de PM2.5 en fuentes móviles estimadas en el valle de Aburrá, que de acuerdo con inventarios de emisiones fueron 1.119 toneladas en 2013 y de 1.497 toneladas en 2015. Piedad Patricia Restrepo, directora de Medellín Cómo Vamos, se refirió al impacto que estos incrementos han tenido sobre la población. El análisis partió de dos efectos negativos de la movilidad: la mayor contaminación del aire que causa mayor mortalidad y morbilidad en la población, y la accidentalidad vial, que también incrementa la mortalidad y morbilidad en la ciudad, y donde quienes ostentan la mayor probabilidad de ser víctimas en las vías son los usuarios de la bicicleta y de las motos.

En 2016, las estaciones de monitoreo de RedAire en Medellín mostraron que la concentración de PM2.5 superó los niveles aceptados por la OMS y por la norma nacional. De acuerdo con la OMS, un 92% de las ciudades que monitorea exceden la recomendación hecha por la entidad. En ese orden de ideas, la preocupación central está ligada a que la contaminación en el mundo está causando tres millones de muertes prematuras al año. Para Colombia, la entidad estimó 6.502 muertes prematuras a 2012, de las cuales la principal causa fue las enfermedades isquémicas del corazón.

En Medellín, estas enfermedades son la principal causa de muerte, con una participación del 14% al 2016, seguidas de las enfermedades de las vías respiratorias inferiores. Además, en 2016 las infecciones agudas de las vías respiratorias superiores fueron la tercera causa de atención en consulta externa.

La directora también expuso la alta vulnerabilidad a la que se exponen las personas que deciden transportarse a pie y en bicicleta, o sea en modos no motorizados. En 2016 hubo 270 muertes en accidente de tránsito, 127 fueron peatones y 12 se movían en bicicleta. Aun así, teniendo en cuenta la distribución modal para el período 2012-2016, la probabilidad de morir en un incidente en un viaje en bicicleta es cinco veces la de un viaje a pie.

En la presentación también se incluyeron los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana, Medellín 2017, en torno a la satisfacción con los modos de transporte en la ciudad. Lastimosamente, los modos humanos, con cero impacto ambiental, reportan menor satisfacción que los modos privados (moto y carro), mientras que en la percepción general de la ciudadanía sobre la seguridad de los modos de transporte se tiene que los modos humanos son los de mayor percepción de inseguridad, junto con la moto; así: la moto (79%), la bicicleta (63%) y caminar (53%). En ese orden de ideas, una de las conclusiones es que se requiere el diseño y puesta en marcha de mecanismos de gestión de la demanda, que conduzcan a una reducción de la participación en el total de viajes de los modos privados y crear condiciones favorables integrales para una mayor participación de los modos humanos.

Este foro finalizó con la presentación del Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez. El mandatario se refirió a la poca infraestructura para la movilidad en bicicleta que hay en la ciudad, y repitió que esta pasará de 39 kilómetros de ciclo rutas a 120 kilómetros próximamente. Dentro de los objetivos de la ciudad está incentivar la caminata y la bicicleta como medios de transporte que se articulen a los modos de transporte público y masivo. A esto sumó el proyecto de reemplazar los buses de combustión interna de Metroplús por buses eléctricos.

En resumen, el Foro no solo se centró en los problemas ambientales que aquejan a Medellín hoy, sino que se propusieron soluciones enfocadas a mejorar las condiciones ambientales, vía una mejor forma de movernos en el valle de Aburrá. El mayor desafío en torno a la corresponsabilidad, será  aumentar la conciencia ambiental para generar cambios en la movilidad a favor de la sostenibilidad. Mientras el mayor desafío desde la gestión pública será la coherencia frente a la inversión que se haga en los diferentes modos de transporte, sumado a los mecanismos de gestión de la demanda y el mayor control al cumplimiento de las normas de tránsito.

Descargue aquí la presentación realizada en el Foro Ecomovilidad 2017:

Descargue aquí la presentación realizada en el Foro Movilidad El Colombiano 2014: