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Los retos en educación para los próximos cuatro años

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24 Feb 2020
Estudiantes
Estudiantes

De acuerdo con nuestra Encuesta de Percepción Ciudadana, en el periodo 2013-2019, la educación ha ocupado entre el segundo y tercer lugar como uno de los aspectos más importantes para la calidad de vida de los ciudadanos en Medellín. En 2019, 46% de los ciudadanos afirmó que la educación es uno de los tres aspectos más importantes, ocupando el tercer lugar.

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En el periodo 2006-2019, la educación ha estado ocho veces entre los tres primeros lugares de la agenda pública que los ciudadanos de Medellín le proponen al gobierno municipal. En promedio, 41% de los ciudadanos la priorizan como uno de los tres temas clave a los que debería prestar más atención la administración municipal.

En general, la satisfacción de los hogares donde hay niños, adolescentes y jóvenes que asisten a Instituciones Educativas es alta. En 2019, la mayor satisfacción se dio para los niños en primera infancia, seguido de los jóvenes que asisten a educación post secundaria, y la de menor satisfacción relativa fue para quienes reciben educación básica y media.

Tres prioridades de la gente en educación

  • Aumentar las alternativas de financiamiento para el acceso de los jóvenes a la educación superior en pregrado y posgrado.

Para esta primera prioridad de la gente en educación se tiene que entre 2008 y 2018, la Alcaldía de Medellín otorgó 53.889 becas y créditos condonables para educación post secundaria. En promedio, el 45,5% de las becas eran para matrícula y manutención en el periodo 2008-2018, no obstante, en los dos últimos años bajó a 25,5% y 18,6%, respectivamente. Las becas de tecnologías otorgadas desde 2017 son exclusivas para matrícula y no incluyen apoyo en manutención. Según cálculos de Medellín Cómo Vamos a partir de la Subdirección de Información -DAPM-

  • Ampliar el personal psicosocial, de apoyo académico y de procesos de calidad en las Instituciones Educativas oficiales (psicólogos, trabajadores sociales, directores de área, entre otros).

Para este dato se tiene que según el Informe de Gestión de la Alcaldía de Medellín entre 2016-2019, el 100% de las Instituciones Educativas oficiales cuentan con apoyo psicosocial.

  • Mejorar la infraestructura y la dotación educativa.

Frente a este dato, según nuestro Informe de Calidad de Vida, entre 2016 y 2018 la inversión pública en infraestructura educativa llegó a 3,3% del total de recursos invertidos en el sector, mientras la dotación educativa recibió un 1% del total de recursos.

Planeación a largo plazo y la ruta de los ODS en la ciudad

La ciudad cuenta con el Plan Educativo Municipal -PEM- 2016-2027. El PEM “es una herramienta de planeación prospectiva que permite direccionar y organizar las políticas de la educación de Medellín y las acciones a implementar en el sector educativo, posibilitando el desarrollo de estrategias dirigidas a avanzar hacia una visión compartida de futuro, trascendiendo acciones de corto plazo para generar los impactos y las transformaciones que la ciudad necesita” (Alcaldía de Medellín, 2017). En 2019 se presentó el primer documento de línea de base de los indicadores incluidos en el PEM. Del total de 42 indicadores, 15 no cuentan con línea de base, la cual está en construcción.

Por su parte, en la Agenda ODS de Medellín se incluyeron 19 indicadores relacionados al objetivo 4 “Educación de Calidad”. De acuerdo con la priorización realizada por el programa para el análisis Hacia Dónde Vamos, en el último informe de Calidad de Vida de Medellín, 2018, se incluyen aquí 10 indicadores de los 19. (Ver anexo)

Tres brechas para cerrar en educación 

  1. 81,2% de los jóvenes bachilleres, entre los 16 y 28 años, de la comuna de El Poblado asistían a educación superior en 2017, 3,8 veces más que los jóvenes de la comuna de Popular, quienes obtuvieron el menor porcentaje de asistencia con un 21,2%. 
  2. En 2017, los jóvenes entre 18 a 24 años pertenecientes a hogares en el quintil cinco de ingresos, es decir, los hogares de más altos ingresos, tenían en promedio 13,08 años de escolaridad, mientras los jóvenes entre 18 y 24 pertenecientes al quintil uno de ingresos, es decir, los hogares de más bajos ingresos, tenían en promedio 9,69 años, para una diferencia de más de tres años de escolaridad, la más alta entre las principales ciudades a ese año.
  3. En las pruebas de logro de lenguaje y matemáticas para quinto y noveno grado los resultados en promedio son superiores para los estudiantes de colegios no oficiales frente a los oficiales. En 2017, las diferencias a favor de los primeros fueron de 28 puntos porcentuales -pp-, 27 pp, 25pp y 28 pp, respectivamente.