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Medellín avanza en salud materno-infantil, pero mantiene retos en prevención de enfermedades crónicas y embarazo adolescente

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11 Jul 2016
Durante el cuatrienio 2012-2015, el sector salud fue el segundo en importancia, después de educación, en términos de inversión pública en Medellín, con 14,8% en promedio de los recursos de inversión destinados a este rubro. De esta manera, la inversión total en salud realizada durante el cuatrienio fue de $2.175.392 millones. En términos per cápita, esto significó que Medellín invirtió $223.757 anuales en promedio para el período en cuestión. En términos comparativos, esta inversión por persona es la tercera mayor entre las grandes ciudades, después de Barranquilla ($353.315 per cápita) y Cartagena ($300.698 per cápita).[1] En este contexto, la cobertura del Sistema de Seguridad Social en Salud (SGSSS) de Medellín fue universal, con una participación creciente del régimen contributivo, que pasó de 69,9% de la población cubierta en 2012 a 75,4% en 2015. En cuanto al régimen subsidiado el número de afiliados se mantuvo en 25%. Asimismo, la ciudad tuvo avances importantes en términos de salud materno-infantil, con reducciones en la tasa de mortalidad materna, que pasó de 36,0 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos en 2012 a 24,8 en 2015. Además, se redujeron las tasas de mortalidad infantil y la prevalencia de desnutrición global, crónica y aguda en niños menores de seis años cayó sostenidamente, en línea con el positivo hecho de que en Medellín no se producen muertes por desnutrición infantil desde 2013. Salud-2Pese a estos avances, la ciudad tiene aún retos importantes en materia de salud. Muestra de ello es que, en un escenario de mayor cobertura del SGSSS, los ciudadanos tienen problemas para acceder efectivamente a los servicios debido, entre otras cosas, a la tardanza en la asignación de citas de consulta externa y la baja capacidad de resolución de los primeros niveles de complejidad del sistema de salud. Otro reto importante lo constituye el embarazo adolescente pues, pese a la reducción en el número de casos y en la tasa de fecundidad de las adolescentes entre 15 y 19 años, hay territorios donde no se evidencian avances, específicamente las comunas de Popular, Manrique y Villa Hermosa cuyas tasas de fecundidad para este grupo etario se ubican muy por encima del promedio observado para toda la ciudad. Finalmente, en lo que respecta a las enfermedades más comunes y las principales causas de mortalidad, se evidencia una creciente participación de las enfermedades crónicas no transmisibles, asociadas comúnmente a prácticas y hábitos poco saludables entre los ciudadanos, pero también – en el caso de las enfermedades respiratorias – al deterioro de la calidad del aire en el valle de Aburrá, debido a niveles de concentración de material particulado que tienen efectos negativos sobre la salud, en caso de exposiciones prolongadas a estos contaminantes Puedes leer el informe completo sobre Cómo Vamos en Salud en el siguiente vínculo: Informe de indicadores objetivos sobre cómo vamos en: Salud, 2012-2015 [1] Todas las cifras están expresadas en pesos constantes de 2014.