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Pobreza y vulnerabilidad Es innegable que Medellín en la última década avanzó en la disminución de la pobreza, pero no lo hizo a buen ritmo en la reducción de las desigualdades.

 

Pobreza y vulnerabilidad

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29 Apr 2020

Columna de opinión. Piedad Patricia Restrepo. ADN Medellín.

La coyuntura del Covid-19 nos revela las grandes disparidades de nuestra sociedad. Decía alguien en una red que este virus es elitista: trata mejor a quienes pueden permanecer en casa teletrabajando y a quienes reciben ingresos aún sin trabajar.  Pero a un porcentaje importante, los golpea de forma contundente. Sin ningún ingreso y sin ningún ahorro, el aislamiento significa hambre y acumulación de mayores deudas.

Es innegable que Medellín en la última década avanzó en la disminución de la pobreza, pero no lo hizo a buen ritmo en la reducción de las desigualdades, principalmente en temas como educación y empleo. De hecho, uno de los resultados más sobresalientes del programa “Medellín Solidaria”, es que las familias que no logran salir de la pobreza extrema enfrentan como mayor privación la falta de oportunidades de empleabilidad y de generación de ingresos.

Medellín Solidaria llegó a alcanzar un máximo de casi 86.000 familias y a 2019 más de 60.000. Pero la cifra de población en pobreza y vulnerabilidad es aún mayor; hablamos de unas 560.000 personas que antes de la pandemia estaban en esa condición y que, incluso, ahora podrían ser muchas más.

Las ayudas del gobierno nacional son insuficientes. Así, el gobierno local tiene hoy la gran responsabilidad de llegar a toda la población pobre y vulnerable con un ingreso monetario temporal que ayude por lo menos a que no padezcan hambre durante los meses que dure el aislamiento, e incluso en las fases de reactivación económica, ya que justo esta población es la más expuesta a la informalidad y el desempleo.