La mayoría de la gente aprovecha el final del año para hacer un listado de propósitos para el año venidero. Algunos se enfocan en propósitos de cambio interior, otros se enfocan en la consecución de metas esquivas a lo largo del tiempo, otros se enfocan en cosas más materiales y otros incluso en asuntos mundanos.

En Medellín, muchos estarán enfilando baterías para tener hábitos más saludables que incidan favorablemente en su bienestar, lograr culminar los estudios o aprender sobre nuevos saberes, acceder a un empleo mejor o engancharse en el primer empleo, hacer algunas reformas en el hogar o cambiar a una casa más grande, porque la familia se creció.

Estos propósitos están en sintonía con los temas prioritarios para la calidad de vida de la gente en Medellín. Salud, empleo, educación y vivienda ocupan los primeros lugares tanto desde un punto de vista individual, como en la agenda pública que los ciudadanos le proponen a la Alcaldía.

Los propósitos no son estáticos y cambian conforme vamos alcanzándolos o por cambios en los entornos. En 2010, en Medellín la seguridad estaba en los primeros lugares en temas estratégicos, hoy ese espacio ha sido ocupado por asuntos económicos como la facilidad para encontrar trabajo. Lo anterior está íntimamente ligado con las oportunidades para formar más y mejor talento humano en nuestra ciudad. Ojalá ese último propósito guíe nuestro accionar.

Publicado en el Periódico ADN el 20 de diciembre de 2017