Última actualización: 12 de abril de 2018

Dentro de la agenda global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el objetivo 16, alude a “Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles”. De acuerdo con la ONU (2016), dentro de las metas planteadas en este objetivo a 2030 están la reducción considerable de todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo, así como la lucha contra todas las formas de delincuencia organizada.

De forma más específica, de acuerdo con la ONU, la seguridad ciudadana es la forma principal de la seguridad humana que garantiza derechos humanos fundamentales y atañe a la libertad, que es la esencia del desarrollo humano. En forma más específica, la seguridad ciudadana concierne a la protección de ciertas opciones u oportunidades de todas las personas –su vida, su integridad, su patrimonio– contra un tipo específico de riesgo (delito) que afecta la vida cotidiana de las víctimas.

Son cuatro las categorías de análisis que usa el programa: indicadores relacionados con la vida, Indicadores relacionados con el patrimonio, Indicadores relacionados con la libertad e Indicadores relacionados con la convivencia. Así mismo, desde hace dos años se está integrando al análisis lo relacionado con la inversión pública en seguridad y justicia.

Inversión pública en justicia y seguridad

En 2016, el gobierno municipal invirtió un 2,9% de los recursos en seguridad y justicia, lo que significó una inversión de $100.000 millones, ocupando el noveno lugar entre los 18 sectores de inversión. Esto significó una reducción en la inversión tanto porcentual como total en relación con el año 2015; así, la inversión porcentual se redujo 1,3 puntos porcentuales -pp- para 60.000 millones menos de inversión total en el sector de justicia y seguridad. Pese a esta reducción la ciudad mantuvo el primer lugar en mayor inversión total y per cápita en seguridad entre las principales ciudades del país.

Delitos contra la vida

Homicidios

En 2016, se presentaron en Medellín 534 homicidios, 38 casos más en relación con el año 2015, lo que redundó en un aumento del 6,8% en la tasa de homicidios frente al año inmediatamente anterior, ubicándose en una tasa de 21,5 casos de homicidios por cien mil habitantes. Este aumento terminó frenando la tendencia de descenso de la tasa, que traía desde el año 2010, luego de experimentar un incremento sustancial en el año 2009 (106,9%).

Homicidios en los territorios

En 2016, se mantiene la Candelaria como la comuna de mayor tasa de homicidios con 111 por cien mil habitantes y El Poblado como la comuna de menor tasa con 5,4 por cien mil habitantes, evidenciando las grandes brechas entre territorios en lo que se refiere a la violencia homicida.  En 2016, de los seis territorios de mayor tasa de homicidios, tres fueron corregimientos: Palmitas (44,9), San Cristóbal (34,8) y AltaVista (32). El corregimiento de Palmitas muestra una tendencia al aumento en la tasa de homicidios en el periodo 2010-2016, de hecho fue la única que entre 2010 y 2016 aumentó la tasa, pasando de 22,9 a 44,9. En ese mismo periodo, las comunas que presentaron las menores reducciones en sus tasas (por debajo del 60% entre 2010 y 2016) fueron La Candelaria, Castilla y Robledo, justo las que en 2016 merecieron un análisis especial por parte del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia -SISC, evidenciando condiciones estructurales más difíciles de combatir en esos territorios.

Muertes violentas

En 2016 el homicidio siguió representando el grueso de las muertes violentas en la ciudad con 535 casos, de un total de 1.126 casos registrados en dicho año. Para el periodo 2010-2016, los homicidios representaron un 63.9% del total de muertes violentas, y con 1.077 casos promedio anual, ubicándose muy por encima del número de casos registrados en 2016.

Para el periodo 2010-2016 se tiene que La Candelaria es el territorio donde más muertes violentas ocurrieron, concentrando el 13% de los casos.

Delitos contra el patrimonio económico

Hurto

En 2016, Medellín presentó comportamientos disimiles en la denuncia dependiendo de los delitos. Así, los delitos de hurto en vía pública, robo de motos y hurto a entidades financieras crecieron entre 2015 y 2016, 49%, 15% y 88,9%, respectivamente. En contraste, el hurto de carros, el hurto de residencias y el hurto a entidades comerciales bajaron un 12%, 9% y 4%, respectivamente.

En esos seis delitos hubo 4.144 denuncias más, para un crecimiento del 26,7%, siendo el caso más preocupante el del hurto a personas en espacio público con 11.315 denuncias en 2016.

Extorsión

Medellín reportó el más alto nivel de extorsión, tanto para 2014 como para 2015; entre estos años la victimización reportada por este delito en la Encuesta de Seguridad y Convivencia del DANE pasó de 1,9% a 2,6%.

En 2015, Medellín duplicó la cifra de extorsión del promedio de las 28 ciudades donde el DANE realiza su Encuesta; triplicó la cifra de Barranquilla, y más que dobló la de Bogotá y la de Cali. En total, de acuerdo con el DANE, 51.000 mayores de 15 años en Medellín fueron víctimas de extorsión en 2016, mientras en 2015 la cifra llegó a 37.000.

Desplazamiento forzado intraurbano

Los datos de desplazamiento forzado intraurbano en Medellín se obtienen de dos fuentes de información: la Personería de Medellín, entidad a la que se denuncia aproximadamente el 80% de los casos y la Unidad Administrativa Especial para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas -UARIV– única entidad con la autoridad para determinar cuántas de las personas que declaran desplazamiento pueden recibir atención del Estado.

Entre 2007 y 2011 hubo un crecimiento continuo de las denuncias y de los incluidos por desplazamiento forzado intraurbano, de hecho, ante la Personería de Medellín las denuncias llegaron a su máximo nivel en el año 2012. A partir de ese año empiezan a descender tanto las denuncias como el número de personas incluidas para recibir atención y reparación por parte de la UARIV, llegando al mínimo en el año 2016 con 1.206 personas incluidas. Esta tendencia de los últimos cuatro años es positiva para la ciudad, e implica un avance en materia de derechos humanos.

Secuestro

En 2016, el reporte da cuenta de 24 casos denunciados ante las autoridades, esto es más de un 100% de crecimiento en relación con el año 2015.

Estos hechos fueron reportados en trece de las dieciséis comunas, estando los mayores números de casos en La Candelaria y Laureles-Estadio con cuatro casos cada una, seguidas con dos casos en Santa Cruz, Castilla, Villa Hermosa y Belén. Las comunas donde se registró un caso fueron Aranjuez, Robledo, Buenos Aires, La América, San Javier y El Poblado. Por su parte, sólo en uno de los corregimientos se registró denuncia por secuestro, éste fue San Antonio de Prado.

Violencia intrafamiliar

En 2016, se denunciaron diariamente 14 casos de violencia intrafamiliar en Medellín, siendo la segunda cifra más baja del periodo 2011 – 2016, luego de la registrada en 2014. Entre 2015 y 2016 el número total de casos denunciados por violencia intrafamiliar se redujo en un 15,6% y la tasa por cien mil habitantes lo hizo en un 16,3%.

Para ampliar información:

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Informe de Indicadores Objetivos sobre Cómo Vamos en: Seguridad ciudadana, 2016 1.12 MB 417 descargas

En 2016 el gobierno municipal invirtió un 2,9% de los recursos en seguridad y justicia,...

Percepción de seguridad en la ciudad

 De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana de Medellín Cómo Vamos, en 2017, quienes percibieron que la ciudad era segura o muy segura se redujo en cuatro puntos porcentuales frente al año 2016, alcanzando un 47%, por su parte, la franja de neutralidad – quienes no se consideran ni seguros ni inseguros-, se mantuvo relativamente estable en un 33%, frente a un 34% en el año 2016, quienes se sintieron entre inseguros o muy inseguros llegaron a un 20%, aumentando en cinco puntos porcentuales frente al año 2016. Estos resultados frente al promedio histórico del periodo 2006-2017 muestran un ciudadano promedio que se percibe más inseguro en la ciudad.

Percepción de seguridad en el barrio

En cuanto a la percepción de seguridad en el barrio, en 2017 prosigue la tendencia a percibirse más seguro en el barrio que en la ciudad. Así, un 69% de los ciudadanos dijeron sentirse seguros, cuatro puntos porcentuales por debajo de lo alcanzado en 2016, un 18% se ubicó en la franja de neutralidad, similar a la del año anterior, mientras que un 13% dijo sentirse inseguros, cuatro puntos más frente al 2016.

Estos resultados, a diferencia de la percepción de seguridad en la ciudad, muestran una percepción de seguridad en el barrio muy semejante al promedio del periodo de referencia.

Principales problemas de seguridad identificados en los barrios

En cuanto a los tres principales problemas identificados como generadores de inseguridad en el barrio, se tiene que fueron los mismos frente al año inmediatamente anterior, el primer lugar lo ocupó la drogadicción con un 33%, seguido de la presencia de combos con un 25% y en tercer lugar los atracos callejeros con un 16%. Es de resaltar que casi tres de cada diez ciudadanos dijeron que en sus barrios no se identificaban problemas graves de seguridad.

Propuestas de la comunidad para mejorar la seguridad en sus barrios

En cuanto a las respuestas demandadas por la comunidad para generar mayor seguridad en los barrios se mantienen también las principales respuestas entregadas en 2016, esto es, mayor presencia policial (20%), más generación de oportunidades de empleo (18%), y mayor capacidad de reacción de las autoridades (11%).

Para ampliar más información:

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