La Red de Ciudades Cómo Vamos presenta los resultados de la Encuesta de Percepción Comparada 2025

Uno de cada dos colombianos cree que su ciudad va por buen camino: La EPC Comparada 2025 revela una creciente brecha generacional en satisfacción y sentido de pertenencia.

26 de mayo de 2026. La Red Cómo Vamos presenta los resultados nacionales de la Encuesta de Percepción Ciudadana (EPC) Comparada 2025, el ejercicio de medición ciudadana más amplio y riguroso del país. Con 20.445 encuestas aplicadas entre octubre de 2025 y marzo de 2026, mediante entrevistas personales cara a cara en hogares de 32 ciudades y municipios, la EPC representa a aproximadamente 16,2 millones de personas —cerca del 40% de la población urbana del país—, con un margen de error por ciudad de entre 2,5% y 5% para un nivel de confianza del 95%. Este estudio, financiado íntegramente por los 19 programas Cómo Vamos con recursos propios y ejecutado por firmas encuestadoras independientes, mide la satisfacción y la opinión de la ciudadanía frente a los aspectos más determinantes de la calidad de vida: salud, educación, empleo, pobreza, seguridad y percepción general de sus ciudades.

“Los siguientes resultados de percepción envían un mensaje claro a quienes hoy aspiran a la Presidencia de la República: el país no puede seguir pensándose únicamente desde lo nacional; es indispensable comprender las realidades y necesidades que emergen desde lo local. De igual forma, deben marcar la hoja de ruta de las próximas contiendas electorales territoriales, impulsando decisiones sustentadas en evidencia y propuestas que respondan a las necesidades y percepciones de la ciudadanía.” Manifestó Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos.

PERCEPCIÓN GENERAL DE LAS CIUDADES

«Uno de cada dos colombianos cree que su ciudad va por buen camino, pero la brecha generacional es alarmante»

El 50% de la ciudadanía considera que las cosas en su ciudad van en la dirección correcta, y dos de cada tres se sienten orgullosas y satisfechas de vivir en ella. Ciudades como Manizales, Barranquilla y Yumbo destacan por combinar altos niveles de optimismo con elevada satisfacción y orgullo, constituyéndose en referentes de bienestar urbano para el país. Sin embargo, los datos revelan una paradoja generacional: las juventudes (18–25 años) son el grupo más optimista frente al futuro, pero quienes menor orgullo y satisfacción reportan con su ciudad en el presente. En contraste, las personas mayores de 55 años, menos optimistas frente al futuro, son quienes más satisfechas se declaran con su ciudad como lugar para vivir. Un dato que llama la atención: en Cúcuta, Buenaventura y Cartagena —dos de ellas, principales puertos del país— la ciudadanía se encuentra entre las menos satisfechas de vivir en sus propias ciudades.

Esta brecha generacional es una señal de alerta para las administraciones locales: las expectativas de las juventudes sobre el futuro y su valoración del presente no evolucionan al mismo ritmo que las del resto de la población. Las ciudades que aspiren a retener talento joven y construir ciudadanía activa deben diseñar políticas públicas que respondan no solo a los indicadores objetivos de calidad de vida, sino a la experiencia cotidiana y al sentido de pertenencia de las juventudes.

1. SALUD 

«Solo uno de cada dos colombianos está satisfecho con los servicios de salud que recibió»

La salud es el tema número uno en la agenda ciudadana. La EPC 2025 revela que apenas el 50% de quienes usaron servicios de salud en el último año quedaron satisfechos con la atención recibida. Las brechas son pronunciadas: los hogares de estratos altos acceden con mayor frecuencia a servicios privados o complementarios que mejoran su experiencia, mientras los de estratos bajos enfrentan las mayores dificultades. Por grupos etarios, a medida que aumenta la edad crece el uso de los servicios de salud, pero disminuye la satisfacción, algo que puede asociarse a la mayor demanda de atención especializada entre las personas mayores.

Los mayores niveles de satisfacción con los servicios de salud se concentran en el oriente del país: Valledupar y el área metropolitana de Bucaramanga (Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta) encabezan el ranking nacional, junto con Barranquilla y Santa Marta en la región Caribe. En contraste, Armenia, Ibagué y Bogotá registran los niveles más bajos de satisfacción.

Los resultados también revelan una alerta importante en materia de salud mental. Medellín y Manizales —ciudades que reportan altos niveles de optimismo y satisfacción general con la vida— presentan proporciones de buena salud mental inferiores al promedio nacional. Este contraste evidencia que el bienestar emocional no siempre coincide con la percepción positiva sobre la calidad de vida y que responde a dinámicas y factores distintos.

El hallazgo plantea un desafío para las administraciones locales: priorizar la salud mental como un componente central de la salud pública y del bienestar urbano, especialmente en aquellas ciudades donde la brecha entre bienestar subjetivo y malestar psíquico resulta más evidente.

2. EDUCACIÓN

«La mitad de los hogares colombianos no intentó acceder al sistema educativo el año pasado; entre quienes lo intentaron, 1 de cada 5 enfrentó barreras»

La EPC 2025 evidencia serias barreras de acceso al sistema educativo: la mitad de los hogares encuestados no intentó acceder a servicios educativos durante el último año. De quienes sí lo hicieron, el 38% —equivalente al 19% del total de la ciudadanía— encontró obstáculos, siendo los más comunes la falta de recursos para matrícula o sostenimiento y la ausencia de oferta

educativa cercana al hogar. Garantizar el acceso a la educación sigue siendo una deuda pendiente con los territorios: reducir estas barreras es condición indispensable para cerrar brechas de oportunidad.

Frente a la calidad percibida, el desempeño docente es el aspecto que genera mayor satisfacción entre la ciudadanía, con niveles similares entre estratos socioeconómicos. En el Caribe, Valledupar y Barranquilla lideran de forma consistente la satisfacción con el desempeño de sus profesores. En contraste, el Plan de Alimentación Escolar (PAE) y la infraestructura física generan las mayores brechas por nivel socioeconómico: un dato disruptivo es que Zona Bananera y Cartagena —ciudades de la misma región Caribe que en general muestra buenos resultados— se ubican entre las de menor satisfacción en PAE e infraestructura, evidenciando contrastes significativos incluso dentro de una misma región. Mejorar la infraestructura escolar y la cobertura del PAE no es solo una inversión educativa: es una medida de equidad que impacta directamente en la permanencia y el aprendizaje.

3. EMPLEO

«Dos de cada cinco colombianos considera que es difícil encontrar trabajo; las mujeres y los jóvenes son los más afectados»

El 40% de la ciudadanía percibe que encontrar empleo es difícil. Los datos revelan que la informalidad sigue siendo una salida frecuente: se considera ligeramente más fácil emprender una actividad independiente que emplearse formalmente, en un contexto donde las barreras más reportadas para conseguir trabajo son la falta de experiencia, la insuficiente preparación académica y la ausencia de redes de contacto. Un dato que sorprende: Zona Bananera registra el mayor optimismo laboral del país, con 2 de cada 3 personas considerando fácil encontrar empleo, mientras que en Cali, Armenia, Cúcuta, Yumbo e Ibagué menos de 1 de cada 8 comparte esa percepción. En el occidente y el eje cafetero, las ciudades presentan simultáneamente las menores percepciones de facilidad tanto para emplearse como para emprender.

Mujeres, juventudes y personas de estratos bajos enfrentan las mayores dificultades: en estos grupos, una de cada dos personas manifiesta haber tenido barreras para conseguir trabajo. Solo el 34% de la ciudadanía reporta que la situación económica de su hogar mejoró durante el último año, con brechas significativas entre estratos altos (42%) y el resto de la población. Reducir las brechas de acceso al mercado laboral para mujeres y juventudes requiere políticas activas de empleabilidad: formación por competencias, reconocimiento de experiencia no certificada y redes de oportunidad.

4. POBREZA Y VULNERABILIDAD

«Uno de cada cinco colombianos se percibe como pobre, pero un tercio de ellos vive en estratos medios y altos»

El 19% de la ciudadanía se autopercibe como pobre. Un hallazgo relevante de la EPC 2025 es que el 33% de quienes se consideran en situación de pobreza pertenece a estratos medios y altos, lo que sugiere limitaciones de la estratificación para reflejar la realidad económica de algunos hogares y la posible presencia de fenómenos de pobreza oculta o vulnerabilidad no visible. Territorialmente, cuatro de las ocho ciudades con mayor autopercepción de pobreza pertenecen a la región Caribe, encabezadas por Cartagena y Barranquilla. Un dato disruptivo: Ibagué, Tuluá y Yumbo registran las cifras más bajas de autopercepción de pobreza del país y, sin embargo, se encuentran entre las ciudades con menor optimismo económico y mayor percepción de dificultad para emplearse o emprender, revelando una desconexión entre identidad económica y confianza en el futuro que merece atención de sus administraciones.

La inseguridad alimentaria refuerza este panorama: el 15% de los hogares reporta que algún integrante no pudo comer las tres comidas diarias en el último mes, y de estos, la mitad no se autopercibe como pobre, evidenciando una desconexión entre la percepción subjetiva y la vulnerabilidad real. El área metropolitana de Bucaramanga (Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta) registra los indicadores más bajos de inseguridad alimentaria del país, mostrando que una gestión territorial articulada puede marcar la diferencia. Los gobiernos locales deben fortalecer los sistemas de protección social para llegar a los hogares en situación de vulnerabilidad oculta que hoy quedan fuera de los sistemas de detección.

5. SEGURIDAD CIUDADANA

«Uno de cada dos colombianos se siente inseguro en su ciudad; las mujeres jóvenes son las más afectadas»

La inseguridad sigue siendo una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía colombiana. El 50% de la población se siente insegura en su ciudad, cifra que desciende al 33% cuando se pregunta por el barrio. Las mujeres, especialmente las juventudes femeninas, reportan los niveles más altos de inseguridad, con la brecha más significativa respecto a sus pares hombres en ese rango de edad. En el extremo opuesto, ciudades intermedias como Yopal, y los municipios del área metropolitana de Bucaramanga presentan los mayores niveles de seguridad percibida, tanto en la ciudad como en el barrio.

Los atracos callejeros y la drogadicción son los problemas de seguridad más reportados en los barrios de todas las regiones del país, seguidos por pandillas y tráfico de drogas. Cúcuta, Cartagena, Bogotá y Cali registran la menor proporción de ciudadanía que se siente segura en sus ciudades. Las ciudades con mayor percepción de inseguridad en la ciudad tienden también a reportar mayor inseguridad en el barrio, lo que sugiere que la sensación de riesgo es transversal y no se limita a los espacios públicos. Reducir la inseguridad requiere estrategias integrales que combinen presencia institucional, prevención del delito y atención a las causas estructurales de la violencia urbana.

Sobre la Red Cómo Vamos

La Red Cómo Vamos agrupa a 19 Programas Cómo Vamos en ciudades y territorios de Colombia. Los objetivos que motivaron la implementación del primer programa Cómo Vamos en Bogotá en el año 1997 por parte de Fundación Corona, Cámara de Comercio de Bogotá, Universidad Javeriana y Casa Editorial El Tiempo – Socios Nacionales del Modelo Cómo Vamos – incluyen la identificación del efecto de políticas públicas en la vida cotidiana de los ciudadanos y la generación de espacios de empoderamiento y participación ciudadana informada.

Cada uno de estos programas es una alianza multiactor impulsada y financiada por el sector privado que se caracteriza por su rigor técnico en el seguimiento a la calidad de vida en los territorios y por promover el diálogo entre sectores, fortaleciendo la incidencia ciudadana y generando información útil para la toma de decisiones públicas y privadas, que contribuye al fortalecimiento de la democracia local.

Entre los productos mínimos de los Cómo Vamos se encuentran la Encuesta de Percepción Ciudadana (EPC), instrumento emblemático que recoge anualmente la voz ciudadana sobre la satisfacción con la calidad de vida, y el Informe de Calidad de Vida (ICV), que analiza información objetiva de fuentes oficiales para el seguimiento de indicadores a nivel territorial.

La EPC Comparada 2025 consolida los resultados de las EPC implementadas y financiadas con recursos propios por cada uno de los 19 Programas de más de 200 socios locales del sector empresarial, la academia, la sociedad civil y los medios de comunicación. Las EPC son implementadas por firmas encuestadoras independientes mediante entrevistas personales cara a cara. Su propósito no es establecer rankings ni clasificaciones jerárquicas entre ciudades, sino revelar patrones de satisfacción y preocupaciones que permitan contrastar experiencias y profundizar en temáticas comunes.

Este ejercicio comparado se concibe desde una lógica de delinking (identificación de vinculaciones) y no de ranking (clasificación jerárquica): si bien los datos permiten contrastar percepciones, cada territorio presenta particularidades que hacen única su experiencia urbana. La comparación busca vincular las ciudades para comprender mejor sus dinámicas y aprendizajes.