Columna de opinión
Escrita por: Mónica Almonacid, directora de Medellín y Antioquia Cómo Vamos
10 de junio de 2026
Los medellinenses han cambiado sus prioridades en los últimos 20 años. En 2006 los ciudadanos querían resolver principalmente, según nuestra Encuesta de Percepción Ciudadana: el empleo, la pobreza y la salud. Veinte años después, el orden es otro: la salud ocupa el primer puesto, la pobreza se mantiene, el empleo desaparece y la educación entra a ocupar el tercer lugar.
El primero de estos cambios de prioridades se explica porque la ciudad ha mejorado el acceso al empleo. En 2010, sólo el 17% de las personas consideraban fácil encontrar empleo en Medellín, mientras que para 2025 el porcentaje superó el 35%; demostrando que cuando algo deja de ser un problema urgente, deja de ser una exigencia.
El caso contrario se percibe en salud, donde el porcentaje de personas insatisfechas con el servicio recibido pasó del 16% al 29%. De manera similar, la satisfacción con la educación se ha reducido, en 2008, 8 de cada 10 personas estaban satisfechas con la educación, en 2024 se alcanzó el punto más bajo con 7 de cada 10.
La pobreza, en cambio, sigue igualmente presente en la agenda. En 2008 y en 2025, el 26% de los ciudadanos se consideraba pobre. Veinte años de medición, y ese número apenas se movió. Lo anterior también puede estar asociado a la caída del optimismo: mientras en 2006, 8 de cada 10 personas consideraban que las cosas iban por buen camino, en 2025 solo 6 de cada 10 fueron optimistas.
Los cambios en la percepción de los ciudadanos son un reflejo de cómo la sociedad se ha transformado, y también de lo que aún falta por transformar. De allí el valor de revisar la historia desde la mirada del ciudadano como una herramienta que nos permite validar necesidades aún por resolver.